La Asociación Departamental de Avicultores (ADA) advierte que la falta de maíz, soya y pollitos BB golpea con fuerza a los pequeños productores.
Milen Saavedra
El panorama para el sector avícola en el departamento tiende a complicarse de manera drástica. Los persistentes bloqueos de carreteras atraparon a los productores en un «callejón sin salida», generando millonarias pérdidas económicas y poniendo en riesgo la cadena de producción a mediano plazo.
Desde la Asociación Departamental de Avicultores (ADA) de Cochabamba, manifestaron su profunda preocupación ante una doble crisis: la imposibilidad de transportar carne de pollo hacia el occidente del país (su principal mercado) y la falta de insumos básicos que provienen del oriente.
El «efecto pinza»: Sin alimento para las granjas y sin mercado para vender
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Los bloqueos en las rutas hacia el oriente cortaron el suministro de elementos vitales para el sector. Según informó Iván Carreón, representante de ADA, las granjas ya están sintiendo el impacto de forma inmediata.

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Desabastecimiento de granos: No está ingresando maíz ni soya desde el departamento de Santa Cruz.
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Falta de repoblamiento: El ingreso de «pollitos BB» a las granjas se ha visto drásticamente interrumpido esta semana.
«No están llegando los insumos, tanto maíz como soya, de Santa Cruz, lo cual nos va a traer problemas de efecto inmediato (…) tampoco se están repoblando de forma normal las granjas», advirtió Carreón, señalando que los puntos de bloqueo se agudizaron en los últimos días.
Sobreoferta local desploma los precios
Al no poder enviar la producción al occidente boliviano, la carne de pollo se está quedando retenida en Cochabamba. Por ley de oferta y demanda, esta acumulación provocó una caída brusca en el precio de venta, obligando a los avicultores a comercializar su producto muy por debajo del costo real de producción.
Los más golpeados por esta situación son los pequeños y medianos productores, quienes no cuentan con el colchón financiero para resistir la crisis.
«Los principales perjudicados son los pequeños productores, que son los primeros en ser damnificados porque ellos generalmente no entregan todos los días ni semanalmente, sino por temporadas», lamentó el representante de ADA.
Abastecimiento garantizado solo por siete semanas
A pesar del oscuro panorama actual, ADA envió un mensaje de calma a la población en el corto plazo: la carne de pollo está garantizada para las próximas siete semanas.
Esto se debe a que hasta la semana pasada el repoblamiento de las granjas se había desarrollado con relativa normalidad y actualmente se cuenta con suficiente ave en etapa de engorde. Sin embargo, el sector advierte que si los bloqueos persisten y no se normaliza el ingreso de alimento y pollitos BB esta semana, el desabastecimiento y el incremento de precios serán inevitables una vez cumplido ese plazo.