Bolívar vive incertidumbre por su próximo partido como local en la Libertadores


Carlos Lampe expresó su preocupación por los conflictos sociales que afectan al país y especialmente a La Paz, ciudad donde reside junto a su familia y donde Bolívar debe jugar la próxima semana por la Copa Libertadores. El arquero habló tras la derrota ante Fluminense en Río de Janeiro.



Fuente: diez.bo

Por Pedro Rivero de Ugarte

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Luego de la derrota de Bolívar por 2-1 ante Fluminense en Río de Janeiro, Carlos Lampe dejó de lado por un momento el análisis futbolístico y se refirió a la complicada situación social que atraviesa Bolivia, especialmente la ciudad de La Paz.

El arquero de la academia paceña habló en zona mixta y reconoció que tanto él como su familia viven con preocupación los conflictos que se registran en distintos puntos del país, donde La Paz se ha convertido en el principal foco de enfrentamientos y movilizaciones.

“Estamos pasando un momento complicado, es difícil. Lo estamos sintiendo mucho y nuestras familias tampoco la pasan bien”, expresó Lampe, visiblemente afectado por el contexto social que atraviesa el país.

La consulta al guardameta estuvo relacionada directamente con los conflictos sociales que afectan a varias ciudades bolivianas. Sin embargo, el futbolista hizo énfasis en la situación que se vive en La Paz, lugar donde reside actualmente junto a sus seres queridos.

“Vivimos en La Paz y es ahí donde están más fuertes los conflictos. La próxima semana nos toca jugar en La Paz, en nuestra casa y con nuestra gente”, agregó el experimentado arquero celeste.

En el plano deportivo, Bolívar cayó ajustadamente ante Fluminense en Brasil, aunque el resultado mantiene con vida al conjunto paceño en la lucha por avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores.

La academia depende de sí misma para lograr la clasificación. Para ello, deberá derrotar el próximo miércoles a Independiente Rivadavia en condición de local, en un compromiso decisivo para sus aspiraciones internacionales.

Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la sede donde se disputará ese encuentro. La Conmebol sigue de cerca la situación en Bolivia debido a los conflictos sociales e incluso ya trasladó algunos partidos de clubes bolivianos a Asunción, Paraguay, por motivos de seguridad.