La Cancillería calificó como «improcedente» la caracterización de Colombia sobre una supuesta «insurrección popular» en el país. El Gobierno de Rodrigo Paz reafirma que la crisis se resolverá únicamente entre bolivianos.
Fuente: Red Uno
Milen Saavedra
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia emitió este domingo un enérgico comunicado en rechazo a las recientes declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro. El mandatario colombiano había calificado la situación política y social de Bolivia como una “insurrección popular” y se ofreció públicamente a mediar en el conflicto.
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La respuesta del gobierno boliviano no se hizo esperar, señalando que las palabras de Petro “distorsionan la naturaleza de los acontecimientos” y contribuyen a profundizar la confrontación interna en lugar de ayudar a la pacificación.
La oferta de Petro: «Insurrección popular» y mediación
A través de su cuenta en la red social X, Gustavo Petro manifestó que su gobierno estaba dispuesto a “buscar fórmulas pacíficas de salida” a la crisis boliviana, siempre y cuando fuera invitado formalmente.
En sus mensajes, el mandatario colombiano analizó el conflicto como una respuesta a la “soberbia geopolítica” y recordó un encuentro reciente en Panamá con el presidente boliviano, Rodrigo Paz. En dicha conversación, Petro evocó la figura de Jaime Paz Zamora (padre del actual mandatario), instando a Rodrigo Paz a que ese legado lo lleve a “abrir el diálogo para transformar a Bolivia en una democracia cada vez más profunda”.

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La respuesta de Bolivia: No a la «injerencia»
En el comunicado oficial difundido esta jornada, el Estado Plurinacional de Bolivia fue tajante al recordar la importancia del principio de no injerencia en los asuntos internos, conforme al Derecho Internacional.
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Rechazo a la mediación: Bolivia considera innecesaria e improcedente cualquier intervención externa, reafirmando que los desafíos actuales deben resolverse mediante los mecanismos de diálogo ya convocados con sectores sociales y políticos.
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Vínculos históricos: La Cancillería lamentó que las declaraciones de Petro no reflejen la relación de amistad y respeto que históricamente ha unido a ambos pueblos.
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Soberanía: El Gobierno ratificó que las transformaciones que requiere el país tras años de tensiones deben ser impulsadas exclusivamente por los bolivianos, “en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía”.
Este roce diplomático ocurre en un momento de alta fragilidad para el departamento de La Paz, que cumple semanas bajo cerco. El Gobierno boliviano concluyó su pronunciamiento ratificando su compromiso con la búsqueda de soluciones pacíficas e institucionales, pero dejando claro que el destino de Bolivia se decidirá dentro de sus fronteras y sin tutelajes extranjeros.
