Crece la tensión en el Mercosur por los peajes en la Hidrovía


Las autoridades paraguayas advirtieron que cualquier encarecimiento del transporte fluvial impacta directamente sobre la competitividad del complejo

La Hidrovía Paraná-Paraguay se consolida como uno de los ejes centrales de la agenda de infraestructura del Mercosur. Sin embargo, las tensiones en torno al cobro de peajes por el mantenimiento del canal navegable y las tareas de dragado han provocado retrasos logísticos considerables.

Luego de una reunión de emergencia entre autoridades del Ministerio de Obras Públicas de Paraguay y representantes del sector naviero regional. El gobierno paraguayo reiteró su firme rechazo a cualquier tasa o peaje aplicado de manera unilateral sobre este corredor fluvial internacional, al considerar que tales medidas vulneran el Acuerdo de Las Leñas y los principios de libre navegación establecidos en los tratados fundacionales de la integración sudamericana.



Para Paraguay, país sin litoral marítimo, la hidrovía constituye la principal vía de conexión con los mercados globales, ya que por ella transita más del 80 % de sus exportaciones de soja, maíz y carne vacuna rumbo a los puertos del Río de la Plata y el océano Atlántico. En ese contexto, las autoridades paraguayas advirtieron que cualquier encarecimiento del transporte fluvial impacta directamente sobre la competitividad del complejo agroindustrial regional.

Peajes

Las tensiones derivadas del cobro de peajes por tareas de dragado y mantenimiento del canal navegable han generado retrasos operativos y un aumento significativo de los costos para las empresas de transporte fluvial que operan bajo bandera paraguaya, considerada una de las mayores flotas de barcazas del mundo.

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El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay solicitó la creación de una mesa técnica permanente en el ámbito del Mercosur para auditar de manera transparente los costos reales de mantenimiento de la vía navegable. El objetivo es garantizar que cualquier cobro responda a servicios efectivamente prestados y sea consensuado por los países signatarios del acuerdo hidroviario.

Según el sector naviero, una logística fluvial eficiente y de bajo costo resulta clave para que las exportaciones sudamericanas puedan competir con los sistemas ferroviarios y terrestres de los principales mercados internacionales.

Inversiones

La modernización de la infraestructura portuaria a lo largo de la hidrovía demandará inversiones multimillonarias que exceden la capacidad presupuestaria de los estados ribereños de forma individual. Por ello, los gobiernos analizan ampliar la participación del capital privado mediante esquemas de concesión internacional regulados por el Mercosur.

El plan maestro de navegación contempla la incorporación de sistemas electrónicos de señalización y el dragado de pasos críticos para asegurar un calado uniforme durante todo el año, incluso en períodos de sequía severa vinculados al cambio climático. Estas mejoras permitirían la circulación continua y segura de convoyes de barcazas las 24 horas.

Especialistas sostienen que el fortalecimiento de la hidrovía no solo beneficiará a Paraguay, sino también a regiones productivas del oeste brasileño, el oriente boliviano y el norte argentino, consolidando un corredor estratégico de desarrollo para el corazón de Sudamérica.

Debate ambiental

La dimensión ambiental del proyecto continúa siendo uno de los puntos más sensibles de discusión. Expertos y organizaciones ambientales exigen estudios de impacto ambiental transfronterizos antes de avanzar con obras de rectificación de canales o remoción de rocas subacuáticas que puedan alterar el equilibrio hidrológico del Gran Pantanal y de los ecosistemas asociados a los ríos Paraguay y Paraná.

Frente a esas preocupaciones, representantes de la diplomacia paraguaya aseguraron que las nuevas tecnologías de dragado permiten intervenir el lecho fluvial minimizando el impacto sobre las riberas y las zonas de reproducción de especies nativas.

Financiamiento

El financiamiento de las obras logísticas transfronterizas es otro de los grandes desafíos del proyecto. Actualmente se evalúa canalizar recursos provenientes del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) y de líneas de crédito de la CAF para mejorar accesos terrestres, ampliar puertos, construir silos de almacenamiento y digitalizar terminales de carga.

Asimismo, los países miembros trabajan en la integración de los sistemas informáticos aduaneros para implementar controles en tiempo real sobre contenedores y cargas en tránsito. Las autoridades consideran que esta modernización permitirá agilizar el comercio exterior y fortalecer la seguridad frente al contrabando y las redes criminales que operan en zonas fronterizas.

Un desafío clave

El futuro de la Hidrovía Paraná-Paraguay dependerá de la capacidad de los países socios para superar tensiones bilaterales y consolidar un modelo de gobernanza compartida basado en el respeto de los tratados internacionales y la cooperación regional.

La resolución técnica y diplomática del conflicto por los peajes podría convertirse en un precedente decisivo para los próximos proyectos de integración física del Mercosur, demostrando que la coordinación regional es fundamental para transformar las limitaciones geográficas en oportunidades de desarrollo económico sostenible y de integración productiva para el Cono Sur.