Ven que se hace insostenible que los bolivianos, sobre todo los paceños, continúen secuestrados, aguantando una embestida desestabilizadora de grupos afines a Evo Morales y el “masismo” contra el Gobierno. Presidente Paz reiteró la predisposición de su gobierno para entablar un diálogo abierto con todos los sectores; sin embargo, advirtió que existe un límite en los pedidos para posibilitar acercamientos.

Fuente: El Diario
Ante la negativa de grupos radicales que se resisten a levantar los bloqueos en diferentes carreteras del país, pese a las gestiones del gobierno para restituir la transitabilidad y convocar al diálogo, el exdiputado Amílcar Barral afirmó que la posibilidad de declarar estado de excepción se va convirtiendo en la única salida para pacificar el país y abastecer a la ciudad Sede de Gobierno.
A través de sus redes sociales, el exparlamentario insistió en que debe cumplirse, de forma inmediata, la resolución constitucional que ordena desbloquear el país, afirmando que la única forma de conseguir dicho objetivo es mediante una declaratoria de estado de excepción que, además permita la detención de quienes actualmente mantienen un cerco sobre La Paz.
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“Entendemos que el Gobierno ha intentado por segunda vez abrir un corredor humanitario a la cabeza del ministro de Obras Públicas, pero vemos que algunos delincuentes financiados quieren seguir movilizando a bloqueadores”, dijo.
En su criterio, luego de tres semanas continuas con bloqueos en las principales vías carretas del país, se hace insostenible que los bolivianos, sobre todo los paceños, continúen secuestrados, aguantando una embestida desestabilizadora de grupos afines a Evo Morales y el “masismo” contra el Gobierno, usando el sufrimiento de la gente como forma de presión y método de chantaje a la actual administración del Estado.
“Creemos nosotros que el Gobierno tiene que poner mano dura, hasta ahora no se ha detenido a Argollo ni a otros dirigentes que están organizando y financiando todo esto, mucho menos a Evo Morales que en los últimos días ha incurrido en sedición al pedir la realización de elecciones en 90 días. Todo son intereses políticos”, advirtió.
Para Barral, es momento de que el presidente Rodrigo Paz actúe con firmeza y aplique “mano dura” contra todos aquellos grupos que se resisten a devolverle estabilidad al país, antes que la situación se complique y se deba lamentar una escalada de violencia generada por la reacción de la gente actualmente perjudicada por los bloqueos.
“Un estado de excepción tiene que ser dictado en las próximas horas porque esto se puede desbordar al igual que la paciencia de la gente que está aguantando todos estos días. El Gobierno está llamado a llevar a la pacificación del país y paz para La Paz, aunque sea a la fuerza”, concluyó.
Ayer, por segunda vez, un operativo conjunto entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas procedió a desbloquear la carreta entre los departamentos de La Paz y Oruro, además de otras vías que conectan a la Sede de Gobierno con el resto del país, con la finalidad de habilitar un “corredor humanitario” que posibilite el paso de alimentos, oxígeno medicamentos, combustible y otros insumos de primera necesidad.
La respuesta de los movilizados fue la reinstalación de puntos de bloqueo en varios puntos de esta carretera.
En declaraciones a un medio internacional, el presidente Rodrigo Paz reiteró la predisposición de su gobierno para entablar un diálogo abierto con todos los sectores que mantienen activas sus medidas de protesta; sin embargo, advirtió que existe un límite en los pedidos para posibilitar acercamientos.
“Voy a extremar todos los esfuerzos con el Gabinete para el diálogo, pero todo tiene un límite y eso dependerá mucho, creo yo, de estos días, de este fin de semana, donde se están generando una serie de encuentros”, dijo.
Fuente: El Diario