El presidente de Irán advirtió que la aprobación final de cualquier acuerdo con EEUU depende del líder supremo iraní


Pezeshkian afirmó que los negociadores “jamás fallarán a la dignidad del país” mientras Washington y Teherán se acercan a un pacto que incluiría la reapertura del Estrecho de Ormuz y la entrega del uranio altamente enriquecido iraní

 

El presidente iraní Masoud Pezeshkian recibe en Teherán al jefe del ejército paquistaní, el general Asim Munir, uno de los principales mediadores en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto. (Presidencia iraní vía AP)

 



Fuente: infobae.com

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió el domingo que cualquier acuerdo con Estados Unidos para poner fin al conflicto entre ambos países deberá recibir la aprobación del líder supremo, Mojtaba Khamenei, y reiteró que Teherán no renunciará a su derecho a desarrollar tecnología nuclear.

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“No se tomará ninguna decisión fuera del marco del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y sin la coordinación y el permiso del líder supremo», afirmó Pezeshkian en declaraciones a la televisión pública iraní, IRIB.

La referencia de Pezeshkian a Khamenei reavivó las preguntas sobre el paradero y estado de salud del líder supremo, quien no ha sido visto ni escuchado en público desde que fue designado para el cargo tras el ataque aéreo estadounidense-israelí del 28 de febrero que mató a su padre, Ali Khamenei. Desde entonces, los medios estatales iraníes han publicado comunicados escritos atribuidos al líder de 56 años, pero sin imágenes ni apariciones verificables, lo que alimentó especulaciones sobre su capacidad real de gobierno.

Una mujer camina junto a un cartel con la imagen del líder supremo iraní Mojtaba Khamenei en Teherán. Khamenei no ha aparecido en público desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS/Archivo)

Una mujer camina junto a un cartel con la imagen del líder supremo iraní Mojtaba Khamenei en Teherán. Khamenei no ha aparecido en público desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS/Archivo)

Las declaraciones del presidente iraní se produjeron en un momento en que las negociaciones entre Washington y Teherán entraron en su fase más intensa. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo desde India que se habían registrado “avances significativos, aunque no definitivos” en las conversaciones, y sugirió que el mundo podría recibir “buenas noticias en las próximas horas”. El presidente Donald Trump había afirmado el sábado en redes sociales que el acuerdo estaba “en gran medida negociado”.

Dignidad nacional y garantías nucleares

Una imagen de archivo muestra a un técnico en la planta de conversión de uranio de Isfahán, una de las instalaciones centrales del programa nuclear iraní que está en el centro de las negociaciones entre Teherán y Washington. (REUTERS/Caren Firouz/Archivo)

Una imagen de archivo muestra a un técnico en la planta de conversión de uranio de Isfahán, una de las instalaciones centrales del programa nuclear iraní que está en el centro de las negociaciones entre Teherán y Washington. (REUTERS/Caren Firouz/Archivo)

Pezeshkian se mostró dispuesto a ofrecer “garantías al mundo de que no buscamos armas nucleares” y de que Teherán no pretende desestabilizar la región, pero dejó en claro que los negociadores iraníes no cederán en lo que definió como la dignidad del país.

“Nosotros y quienes participan en las negociaciones jamás fallaremos a la dignidad del país”, subrayó.

La embajada iraní en India respondió ese mismo día a Rubio en redes sociales, afirmando que Teherán tiene un derecho “inalienable” a la tecnología nuclear y que “jamás renunciará a este derecho legítimo e internacionalmente reconocido”. Irán sostiene desde hace años que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos.

Según funcionarios regionales consultados por The Associated Press bajo condición de anonimato, el acuerdo en negociación incluiría la entrega del uranio altamente enriquecido iraní, aunque los detalles y plazos se definirían en un período de 60 días posterior a la firma. Parte del material sería diluido y el resto transferido a un tercer país, posiblemente Rusia. Irán posee actualmente 440,9 kilogramos de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza, un paso técnico corto de los niveles de grado armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El Estrecho de Ormuz y las sanciones

Embarcaciones navegan por el Estrecho de Ormuz frente a Bandar Abbas, en una imagen tomada días antes de que Irán y Estados Unidos anunciaran avances hacia un acuerdo que incluiría la reapertura de la vía marítima, por la que transita un quinto del petróleo mundial. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

Embarcaciones navegan por el Estrecho de Ormuz frente a Bandar Abbas, en una imagen tomada días antes de que Irán y Estados Unidos anunciaran avances hacia un acuerdo que incluiría la reapertura de la vía marítima, por la que transita un quinto del petróleo mundial. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

El acuerdo también contempla la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz, cuyo cierre desde el inicio del conflicto ha generado una crisis energética global. En tiempos de paz, el estrecho canaliza un quinto de las exportaciones mundiales de petróleo. A cambio, Estados Unidos levantaría su bloqueo naval de los puertos iraníes y permitiría a Teherán vender su petróleo mediante exenciones de sanciones. La liberación de fondos iraníes congelados en el exterior también formaría parte de las negociaciones durante el período de 60 días.

Líderes europeos celebraron los avances. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, saludó el “progreso hacia un acuerdo”, mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, prometió trabajar con “socios internacionales para aprovechar este momento”.

Frente libanés y posición israelí

El acuerdo en negociación incluiría además el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbollah en Líbano, aunque funcionarios israelíes expresaron preocupación por la capacidad del gobierno libanés de desarmar al grupo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió a Trump que Israel se reserva libertad de acción contra amenazas en todos los frentes, incluido el libanés.

El conflicto se inició el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán. Un alto el fuego entre Washington y Teherán rige desde el 7 de abril, aunque ambas partes han intercambiado fuego en ocasiones. En Líbano, donde rige un cese de hostilidades desde el 17 de abril, los combates continuaron en el sur del país.

Pezeshkian instó además a las instituciones iraníes, incluida la televisión pública, a respaldar “con una sola voz coherente” las decisiones que se adopten en el plano diplomático. “Si todos nos movemos juntos bajo la dirección del líder supremo y mantenemos la cohesión nacional, los enemigos jamás podrán lograr sus objetivos”, remató.