La evolución del brote de hantavirus asociado al crucero MV Hondius continúa generando inquietud, sobre todo por la implicación de la cepa de los Andes, la única con evidencia sólida de transmisión entre humanos. El buque, bloqueado desde hace días frente a Cabo Verde con cerca de 150 personas a bordo, se dispone a poner rumbo hacia Canarias.

En las últimas horas, dos médicos especialistas han viajado desde Países Bajos para subir a bordo del barco afectado, en un intento por reforzar la respuesta médica ante los casos detectados de hantavirus en el crucero MV Hondius. Paralelamente, el vuelo previsto para evacuar a un médico enfermo hacia Canarias ha sido finalmente cancelado, según ha informado
España ha dado su autorización para acoger el barco conforme al derecho internacional y a principios humanitarios, aunque el gobierno regional canario mantiene su oposición, alegando falta de información suficiente para garantizar la seguridad. La naviera ha solicitado atracar en Santa Cruz de Tenerife, una decisión que sigue generando tensiones políticas. Previamente, Cabo Verde rechazó permitir el desembarco de los pasajeros debido a la situación epidemiológica a bordo.
En paralelo, el dispositivo médico continúa desplegándose. Dos médicos especialistas han viajado desde Países Bajos para subir al barco y reforzar la atención sanitaria, mientras que el vuelo previsto para evacuar a un médico enfermo hacia Canarias fue finalmente cancelado por las autoridades regionales.
El brote ha tenido ya consecuencias graves. Un ciudadano neerlandés y una pasajera alemana fallecieron tras haber estado a bordo, mientras que un británico permanece hospitalizado en cuidados intensivos en Sudáfrica. Además, tres pasajeros —originarios de Países Bajos, Reino Unido y Alemania— han sido evacuados, dos de ellos enfermos y un tercero bajo sospecha de infección.
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El riesgo para la población es bajo
El caso más reciente fuera del barco se ha registrado en Suiza, donde un pasajero del crucero está siendo tratado en Zúrich tras dar positivo por hantavirus. Las autoridades han reiterado que el riesgo para la población es bajo y han activado medidas de aislamiento preventivo. En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud estima que la probabilidad de contagio fuera del buque es muy reducida.
La dimensión internacional del episodio se ha ampliado especialmente en Sudáfrica, donde los análisis han confirmado la presencia de la cepa de los Andes en dos casos vinculados al crucero: una mujer neerlandesa fallecida en Johannesburgo y un paciente británico que sigue hospitalizado. Esta variante, presente en América del Sur, es la única entre las 38 identificadas de hantavirus con capacidad de transmisión interhumana.
No obstante, los expertos subrayan que esta posibilidad sigue siendo excepcional. La transmisión solo se produce en condiciones de contacto muy estrecho, lo que limita considerablemente su propagación. En este contexto, las autoridades sudafricanas han identificado a por lo menos 62 personas que podrían haber estado en contacto con los casos confirmados. Todas ellas están bajo seguimiento, sin que hasta ahora se haya detectado ningún contagio adicional.
Habitualmente, los hantavirus se transmiten al ser humano a través del contacto con roedores infectados o con sus excrementos, orina o saliva. Este modo de contagio sigue siendo el predominante, y distingue a la cepa de los Andes de las variantes europeas, que no se transmiten entre personas.