El viceministro Ernesto Justiniano revela detalles del nuevo esquema de seguridad tras la captura de 58 sospechosos vinculados al caso Marset.
Ximena Rodriguez

Fuente: Red UNO
Bolivia ha decidido dar un giro radical en su estrategia de seguridad al consolidar una nueva etapa de cooperación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Al respecto, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, enfatizó que «vamos a tener una cooperación más fuerte en Bolivia para trabajar contra estructuras vinculadas al narcotráfico».
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Este acercamiento estratégico se produce en medio de una serie de operativos ejecutados en el país tras la captura del uruguayo Sebastián Marset Cabrera. «Tenemos 58 personas aprehendidas desde el momento en el que se capturó a Sebastián Marset», detalló Justiniano para confirmar el impacto de las recientes labores de inteligencia.
El cerco a las mafias brasileñas y sus redes de apoyo
La presión sobre las facciones delictivas se ha intensificado drásticamente, concentrando los esfuerzos en la captura y expulsión de peligrosos prófugos internacionales. «Ha tenido mucha repercusión la expulsión de Gerson Palermo, fue buscado desde 2020 en Brasil porque fugó», puntualizó la autoridad gubernamental.
Sobre la declaratoria como terroristas al PCC y Comando Vermelho por parte de Estados Unidos, Justiniano indicó que el enfoque de la alianza con el país del norte no se limitará a los líderes, sino que perseguirá con rigor a toda la estructura económica y logística secundaria que lava dinero o consigue precursores.
«Este es un tema del cual Bolivia no puede quedar aparte, todo lo contrario, es una lección para nosotros, son organizaciones que atentan contra la seguridad de los estados», señaló el viceministro.
El peso del PCC y el Comando Vermelho en la región
La magnitud del desafío es mayúscula si se considera el pie de fuerza que poseen el Primer Comando Capital y el Comando Vermelho en el continente. Investigaciones revelan que el PCC tiene 40 mil miembros solo en Brasil y el Comando Vermelho tiene 30 mil en el mismo país.
Finalmente, el país asumirá esta semana la presidencia pro tempore del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (Clasi) en una Cumbre Ministerial en Chile. Como cierre de esta firme postura, la autoridad sentenció de forma categórica que «Santa Cruz no puede ser refugio de narcotraficantes».
Fuente: Red UNO
