Morales denuncia que Ministerio de Trabajo operaba con cuotas de poder


Tras la intervención policial que dejó 13 arrestados, el ministro defiende la reducción de personal y destaca la meritocracia.

Fuente: Red Uno



Ximena Rodriguez

El ministro de Trabajo, Edgar Morales, denunció que la institución operaba anteriormente bajo una lógica de cuotas de poder cedidas a sectores sociales. «El Ministerio de Trabajo era politizado antes; las seis direcciones y los dos viceministerios eran puestos por diferentes sectores», afirmó la autoridad para explicar la raíz del conflicto actual.

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La autoridad detalló cómo el exceso de personal ralentizaba la emisión de resoluciones sindicales, un proceso que antes demoraba hasta tres meses por el paso innecesario entre múltiples secretarías.

«Había directores con chofer y ocho abogados que solo hacían una resolución; ahora Asuntos Sindicales despacha directo a jurídica para que salgan rápido», explicó Morales.

En el marco de un plan de austeridad, la cartera de Estado ha reducido su planilla de 381 personas a un proyectado de 214 funcionarios. «Me di cuenta que estaba lleno de personas que las organizaciones sociales habían puesto ahí; hemos cambiado eso por un sistema meritocrático», sentenció el ministro.

Transparencia en los asuntos sindicales

Uno de los puntos de mayor fricción ha sido la revelación del costo que representan los dirigentes en comisión, que asciende a 47 millones de bolivianos anuales. Morales cuestionó casos específicos, como el del dirigente Argollo, cuyo sueldo básico figura como Bs. 1 pero alcanza los Bs. 15.000 con bonos: «Es un delito declarar falsamente un documento».

Las declaraciones del ministro se dan tras una jornada que culminó con 13 arrestados luego de que un grupo de la COB tomara las instalaciones, una acción que calificó como un plan orquestado. «Estábamos encerrados y no nos dejaban salir de la reunión hasta que llegó la policía; alguien maquinó para que entren con mochilas y celulares», relató sobre el incidente.

Postura firme: El diálogo y la permanencia

Pese a la presión de los marchistas y la exigencia de su dimisión, Morales fue enfático al descartar cualquier posibilidad de dejar el cargo. «Yo no pienso renunciar, a mí me ha puesto el presidente y tengo que responderle a él; el diálogo con las bases sigue abierto», concluyó el titular de Trabajo.