«Aquí está de nuevo, otro récord en la dirección equivocada», comenta un científico climático de la organización sin ánimo de lucro Climate Central.

Fuente: https://actualidad.rt.com
El dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó un máximo histórico en abril, con una media de alrededor de 431 partes por millón (ppm), según los datos del Observatorio Mauna Loa de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés), ubicado en Hawái.
Los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2), se miden como la cantidad de moléculas de un gas por cada millón de moléculas totales, es decir, ppm. El científico climático Zachary Labe, de Climate Central, una organización sin ánimo de lucro que investiga el cambio climático, declaró a la revista Scientific American que el nuevo récord es «deprimente, pero no inesperado».
«Es otra señal de que el dióxido de carbono sigue aumentando en nuestra atmósfera», constató Labe, y lo vinculó con el calentamiento del planeta. «Para muchos científicos del clima —añadió—, esto es simplemente ‘aquí está de nuevo, otro récord en la dirección equivocada’«.
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Hito histórico
Labe explicó que el CO2 tiende a alcanzar su punto máximo en abril de cada año porque, tras el invierno, la descomposición de la materia vegetal libera gases de efecto invernadero. Parte de ese CO2 es reabsorbido por las plantas durante los meses más cálidos, pero los datos de la NOAA muestran un aumento sostenido de la media mensual.
En su sitio web, la NOAA cita análisis que indican que, antes de la revolución industrial, la concentración de CO2 en la atmósfera era de 280 ppm o menos. Incluso durante los periodos interglaciares, cuando la temperatura de la Tierra era más cálida y los niveles de CO2 eran más altos, el gas había alcanzado un máximo de aproximadamente 300 ppm.
Aunque el CO2 siguió aumentando, en Estados Unidos se redujeron las emisiones en 2023 y 2024. Esta tendencia se invirtió en 2025, en parte debido a la mayor demanda eléctrica de los centros de datos de inteligencia artificial, según señala la firma de investigación independiente Rhodium Group.
Aun así, Labe dijo que hay motivos para el optimismo a medida que se expande el uso de energías renovables, como la solar y la eólica.