YPFB reporta retrasos de hasta 72 horas y una demanda agrícola que supera en 40% las previsiones habituales en plena zafra y cosecha.
El operativo denominado “Corredor Humanitario” permitió restablecer el suministro de combustibles en las ciudades de La Paz y El Alto, según informó Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que aseguró que la distribución de gasolina, diésel y Jet Fuel volvió a operar con normalidad tras varios días de tensión por los bloqueos de carreteras en el occidente del país.
YPFB ndicó que la habilitación de rutas permitió el ingreso seguro de cisternas y la reposición de volúmenes destinados tanto a estaciones de servicio como al Aeropuerto Internacional de El Alto, donde el abastecimiento de combustible de aviación era clave para mantener vuelos comerciales y operaciones humanitarias.
“Se ha logrado restablecer el abastecimiento de combustible de manera oportuna y segura a las ciudades de El Alto y La Paz”, señaló YPFB en un comunicado, en el que además remarcó que continuará coordinando acciones con autoridades nacionales y regionales para garantizar la estabilidad energética del país.
Sin embargo, mientras el eje occidental comienza a recuperar la normalidad, en Santa Cruz la situación continúa bajo presión debido al fuerte incremento de la demanda de diésel, especialmente por la actividad agroindustrial y el transporte pesado.
Santa Cruz, bajo presión por la demanda agrícola
En las últimas semanas, YPFB reconoció que el consumo de diésel en Santa Cruz superó ampliamente las previsiones técnicas elaboradas para esta época del año. Según datos de la estatal, la demanda llegó a crecer hasta un 40% respecto a los volúmenes habituales, impulsada por la cosecha de verano, la zafra cañera y el inicio de la siembra de invierno.
El gerente de Comercialización de YPFB, Nelson Mendoza, informó anteriormente que el consumo diario de diésel en el departamento alcanzó aproximadamente 2,79 millones de litros por día, cuando el promedio regular ronda los 1,6 millones.
Para responder a esta situación, la estatal incrementó hasta en 140% los despachos de diésel hacia el mercado cruceño y reforzó las operaciones logísticas desde Puerto Quijarro y otros puntos de ingreso de combustible importado.
YPFB también señaló que cerca del 80% del diésel que abastece a Santa Cruz ingresa mediante cisternas provenientes del exterior, por lo que cualquier interrupción en carreteras afecta directamente la cadena de suministro.
Bloqueos afectaron la logística
De acuerdo con la petrolera estatal, los bloqueos registrados en rutas del occidente provocaron retrasos de hasta 72 horas en la llegada de combustible al oriente del país y generaron un desfase estimado en cinco millones de litros durante dos días de distribución.
La situación obligó a coordinar reuniones entre YPFB y la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), con el objetivo de acelerar el despacho de cisternas y reducir las filas observadas en algunos surtidores del departamento.
Tras ese encuentro, la estatal aseguró que, una vez normalizado el libre tránsito de cisternas, el abastecimiento podría regularizarse en un plazo de entre dos y tres días.
Despachos reforzados y monitoreo diario
YPFB informó que en los primeros días de mayo despachó 3,8 millones de litros de diésel y 3,5 millones de litros de gasolina solo para Santa Cruz durante el feriado largo por el Día del Trabajo, volúmenes que ayudaron a reducir filas y sostener la actividad económica regional.
A escala nacional, la estatal programó recientemente el despacho de más de 30 millones de litros de combustibles líquidos para garantizar el abastecimiento en todo el país.
Además, implementó un sistema de información diaria sobre distribución de gasolina y diésel por regiones, con el objetivo de transparentar los volúmenes enviados y disminuir la incertidumbre de la población.
El desafío estructural
Más allá de los bloqueos coyunturales, el abastecimiento de combustibles continúa siendo uno de los temas más sensibles para la economía boliviana. El crecimiento de la demanda interna, la dependencia de combustibles importados y la presión del sector productivo mantienen bajo tensión permanente la logística de distribución.
En Santa Cruz, donde se concentra buena parte del aparato agroindustrial del país, el comportamiento del suministro de diésel resulta clave para la cosecha, el transporte de alimentos y la cadena exportadora. Por ello, los sectores productivos siguen atentos a la capacidad de respuesta de YPFB en medio de un escenario económico marcado por restricciones de divisas y alta dependencia de importaciones energéticas.