El cierre de las carreteras del país obliga a la población a volcarse a la terminal aérea. Decenas de pasajeros permanecen en listas de espera, mientras el sector lechero cercó el aeropuerto exigiendo el fin de los conflictos.
Fuente: Red Uno
Milen Saavedra
El Aeropuerto Internacional Jorge Wilstermann se convirtió en el epicentro de la jornada en Cochabamba. El aislamiento terrestre que sufre el departamento debido a los bloqueos de carreteras provocó una sobredemanda crítica de pasajes aéreos, dejando a personas varadas, con vuelos demorados y durmiendo en las salas de espera con la esperanza de conseguir un espacio para trasladarse, principalmente, a La Paz y Santa Cruz.
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A este complejo panorama se sumó una masiva marcha de protesta del sector lechero, que ingresó a la terminal aérea para exigir al Gobierno una solución inmediata a los conflictos y el libre tránsito en el país.
Incertidumbre y largas esperas para los pasajeros
De ocho o nueve vuelos programados en las pantallas de salida, al menos seis registran retrasos significativos, mientras que las llegadas solo muestran horarios aproximados. Algunos de los afectados son pasajeros en tránsito que llegaron desde otras regiones y quedaron atrapados en Cochabamba sin saber cuándo podrán continuar su viaje. «Ayer llegamos de Sucre y nos dijeron que esperemos hasta las 3 de la mañana en la sala de espera. Resulta que se hicieron las 7, 8, 9 y nunca habilitaron el vuelo», lamentó una usuaria.
La desesperación también alcanza a quienes tienen conexiones internacionales. «Estoy bastante preocupado. Tengo un viaje internacional esta noche y por llegar cinco minutos tarde quedé fuera. No hay ni un solo pasaje, no nos dan información de a qué hora saldremos o si nos van a reacomodar», relató otro pasajero afectado.
Ante la imposibilidad de viajar por vía terrestre hacia el Oriente u Occidente, la modalidad aérea es la única alternativa, lo que ha generado quejas por el incremento en el precio de los boletos en este periodo de crisis. Para muchos, la espera se ha traducido en un severo perjuicio económico. Un técnico en obras civiles que intentaba retornar a La Paz relató las peripecias que vivió desde el fin de semana: «Llegué a Cochabamba a trabajar, mi contrato terminó y desde el domingo estoy intentando volver porque mi esposa está enferma en La Paz. Me programaron recién para el miércoles a las 11 de la noche. Tuve que gastar lo que no tenía en hotel, almuerzo y cena; estamos regresando con lo último que nos sobra».
Quienes se encuentran en la denominada «lista de espera» aguardan durante horas o días en los asientos del aeropuerto, aferrados a sus maletas, confiando en que algún pasajero falte a su vuelo para tomar ese cupo. La situación es similar para destinos como Tarija, cuyo transporte terrestre está completamente suspendido.
Protesta lechera da un ultimátum al Gobierno
El descontento por los bloqueos también movilizó a los productores locales. Durante la jornada, una marcha multitudinaria de lecheros tomó las instalaciones del Jorge Wilstermann para exigir garantías de transitabilidad, denunciando el enorme perjuicio económico que sufre su sector al no poder trasladar sus productos.
Los manifestantes dieron un plazo de 24 horas al Gobierno para que responda a sus demandas y viabilice el levantamiento de los bloqueos en el territorio nacional. Al caer la noche, la vigilia instalada por este sector fue levantada y los productores se retiraron del lugar, aunque la tensión y el colapso de pasajeros en la terminal aérea persisten.
