Analista: «Meter preso a Evo Morales» podría devolver legitimidad a un Gobierno debilitado


ANTE NECESIDAD DE HACER AJUSTES

Panel Hagamos Democracia de este domingo 14 de junio

 

Fuente: erbol.com.bo



El analista político José Orlando Peralta afirmó que, tras 45 días de conflicto y bloqueos de caminos, el gobierno del presidente Rodrigo Paz atraviesa un momento de debilidad política. Sin embargo, considera que una eventual detención de Evo Morales podría convertirse en un factor que le permita recuperar respaldo ciudadano y fortalecer su capacidad de decisión.

“Ya está débil, pero un factor contingente le puede dar sangre, le puede dar vitamina, lo puede restablecer de alguna manera, de tal forma que le otorgue legitimidad en sus decisiones y tenga el apoyo ciudadano: que lo meta preso, que lo agarren a Evo Morales”, sostuvo durante su participación en el programa Hagamos Democracia de la red Erbol.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Peralta señaló que el Ejecutivo enfrenta dificultades para asumir medidas de fondo, incluso en temas sensibles como una eventual modificación al esquema de subvención de los carburantes.

No obstante, afirmó que una acción judicial contra Morales podría generar apoyo en amplios sectores de la población, debido a que, si bien el líder cocalero conserva una base de seguidores leales, esta representa una minoría frente al conjunto de los bolivianos.

El analista compartió el panel con el abogado constitucionalista y analista político cochabambino César Cabrera, con quien evaluó los efectos políticos y sociales de los 45 días de bloqueo que afectaron al país.

Peralta sostuvo que Evo Morales mantiene una ventaja organizativa frente a otros actores políticos, debido a la estructura de apoyo que conserva en distintos sectores sociales.

Sin embargo, remarcó que la mayoría de la población está enfrentando las consecuencias de la crisis, reflejadas en la escasez de combustible, el encarecimiento de alimentos y las dificultades para acceder a medicamentos. Aunque aclaró que en Santa Cruz esos efectos no se perciben con la misma intensidad.

Asimismo, indicó que tanto el desgaste de los sectores movilizados como el desgaste sufrido por el Gobierno obligan a recuperar niveles de autoridad y control para evitar que el país vuelva a experimentar bloqueos prolongados. Advirtió que permitir una situación similar en el futuro “sería un suicidio prácticamente”.

Por su parte, Cabrera alertó que una eventual elevación del precio de los combustibles para eliminar la subvención estatal podría agravar aún más el escenario de conflictividad. “Sería ponerle leña al fuego”, afirmó, al señalar que una medida de esa naturaleza podría significar “el acabose” para el actual Gobierno.

No obstante, consideró que el país enfrentará igualmente decisiones complejas en el corto plazo, debido a la necesidad de aplicar reformas estructurales para enfrentar la crisis económica. Recordó que Bolivia ya atravesó procesos similares, como las medidas implementadas en 1985 mediante el Decreto Supremo 21060.

“Lo otro es ser irresponsable y seguir hundiéndonos en un pozo más profundo de crisis. Hay que adoptar medidas; para eso se eligen gobiernos, para que tomen decisiones. Les delegamos poder a través del voto para que ellos decidan”, manifestó.

Cabrera también expresó su preocupación por la debilidad institucional y política que, a su juicio, atraviesa el país. Sostuvo que Bolivia ha perdido los elementos de cohesión que en el pasado ofrecían los partidos políticos tradicionales, particularmente las corrientes ideológicas que articulaban proyectos colectivos.

“En eso nos ganan los masistas porque tienen como elemento de unidad al sindicalismo agrario; por eso son orgánicos. Los citadinos no lo tenemos y somos desorganizados, pero de aquí a algún tiempo eso tiene que superarse, porque no hay otra”, concluyó.