La mejora en la seguridad y el combate a la violencia son factores clave detrás de la valoración positiva que mantienen los ciudadanos salvadoreños hacia el presidente

Ilustración de Nayib Bukele, presidente de El Salvador, mostrando su alta aprobación rodeado de indicadores porcentuales y un mapa estilizado de El Salvador con impacto regional e internacional. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Fuente: infobae.com
Katlen Urquilla
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, culmina el segundo año de su segundo mandato, lo que suman siete años en el poder, con niveles de aprobación ciudadana que superan el 90%, un fenómeno que se refleja tanto en estudios locales como en mediciones internacionales.
Según diversas encuestas nacionales, la valoración positiva de la gestión del mandatario y su gabinete se mantiene en registros sin precedentes para la región y poco frecuentes a nivel global.
Las cifras de respaldo a Bukele se sitúan entre el 91.9% y el 94% al cierre de dos años de gestión de su segundo mandato presidencial que inició el 1 de junio de 2024.
Según la última encuesta de CID Gallup presentada el 27 de mayo de 2026, el mandatario registró una imagen favorable de 93% y un respaldo de 98% a su gestión en seguridad, un resultado que explica por qué, a siete años desde su primer mandato, la percepción de tranquilidad se convirtió en el principal sostén de una aprobación ciudadana que el estudio describe como inédita en la historia reciente del país.
La medición, basada en 1,200 entrevistas telefónicas a nivel nacional, indica que cuatro de cada cinco salvadoreños dijeron ver con buenos ojos el futuro del país y el 87% expresó orgullo por el liderazgo presidencial. Y mostró que el 97% de los salvadoreños no sufrió ningún crimen en los últimos cuatro meses, atribuyendo ese cambio a la centralidad de la política de control de la violencia en la agenda nacional.
En marzo de este año, la misma consultora reportó que el 94% de los salvadoreños aprobaba la gestión del mandatario, mientras que el 89% dijo sentir orgullo por su presidente y el 87% consideraba que el país va en la dirección correcta bajo su liderazgo.
Pero la tendencia de alta aprobación no es reciente. Desde 2019, Bukele ha mantenido un respaldo superior al 80%, con picos durante situaciones de emergencia nacional. LPG Datos, unidad de investigación del periódico La Prensa Gráfica, ubicó a inicios de 2026 la aprobación del presidente en 91.9%, y el 62.8% de los encuestados calificó su gestión como “muy buena”.
En el mismo estudio, más del 64% consideró que Bukele cumple sus promesas, y solo el 5.9% manifestó desaprobación.

El presidente de el Salvador, Nayib Bukele, hace gestos durante una ceremonia para lanzar un programa de becas del gobierno, en San Salvador, el Salvador, el 15 de marzo de 2025. REUTERS/José cabezas
¿Qué explica la alta aprobación?
El análisis sectorial de las encuestas permite identificar áreas de gestión con mayor reconocimiento. Seguridad y educación encabezan la lista de aprobaciones, con registros del 95% en ambos rubros, según CID Gallup. La población asocia la reducción de la violencia y la mejora de la infraestructura educativa con políticas impulsadas por los ministerios responsables, reforzando la imagen de un gabinete alineado con las prioridades presidenciales.
El Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop), centro de estudios de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, también destacó la percepción de cambio positivo en materia de seguridad, considerada por el 62.7% de los consultados como el principal logro del gobierno.
El respaldo a la figura presidencial se sustenta en la percepción de resultados concretos. El combate a las pandillas y la disminución de los homicidios han sido elementos determinantes para la aprobación social, según han destacado las diversas encuestas.
Por ejemplo, el sondeo de LPG Datos reveló que el 70.3% de los ciudadanos identificó la mejora en la seguridad como el logro más relevante del Ejecutivo. Aunque la economía aparece como un desafío pendiente, el saldo general de la gestión mantiene altos niveles de apoyo.
Una mujer que lleva una camiseta con una imagen del presidente de el Salvador, Nayib Bukele, observa un desfile que conmemora el día de la Independencia en San Salvador, El Salvador, el 15 de septiembre de 2025. REUTERS/José cabezas
La medición internacional y la comparación global
En el ámbito internacional, Bukele figura como el jefe de estado con mayor aprobación del mundo. El monitoreo de la firma de análisis Morning Consult ubicó al presidente salvadoreño con un 94% de imagen positiva en abril de 2026, superando a líderes como Vladimir Putin (72%) y Narendra Modi (70%). Esta posición de liderazgo global se ha mantenido durante al menos dos años consecutivos, según diversas encuestas.
La proyección internacional de El Salvador se ha visto reforzada por estos datos. El turismo y la seguridad se presentan como muestras del modelo de gestión, y el país ha sido destacado por la Organización Mundial del Turismo por su crecimiento en llegadas internacionales. El gobierno utiliza estos logros para posicionar al país como un destino atractivo y seguro, un mensaje replicado en foros internacionales y medios extranjeros.
El rol del gabinete y los proyectos con organismos multilaterales
El gabinete de Bukele ha logrado consolidar una imagen positiva, especialmente en las áreas de seguridad y educación. Los responsables de estos ministerios cuentan con el respaldo ciudadano y han obtenido reconocimiento por su capacidad de ejecución y coordinación. Las alianzas con organismos multilaterales como el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento (CAF) han permitido el desarrollo de proyectos de modernización educativa y fortalecimiento institucional, lo que contribuye a la percepción de eficacia en la administración pública.

Nayib Bukele mantiene una aprobación presidencial superior al 90% en El Salvador, liderando a nivel global y destacándose la seguridad pública como su mayor éxito de gestión, según recientes encuestas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La economía, el punto más sensible
El área económica, si bien muestra avances en crecimiento y estabilidad, enfrenta expectativas más altas por parte de la sociedad.
Las encuestas reflejan que solo la mitad de los salvadoreños considera que el gobierno ha resuelto los problemas económicos, y la inflación, el costo de la vida y el acceso al empleo de calidad surgen como desafíos. A pesar de ello, el respaldo al presidente y su equipo no se ve afectado de forma significativa por esta percepción.
En términos de imagen pública, Bukele y su gabinete mantienen una legitimidad robusta basada en un discurso que apela al orgullo nacional.
El vínculo entre la ciudadanía y el liderazgo presidencial se refuerza por la experiencia cotidiana de seguridad y la confianza en el rumbo que ha tomado el país. El fenómeno ha captado la atención de analistas regionales y medios internacionales, que destacan los niveles de aprobación alcanzados.

