A través de un comunicado difundido en redes sociales, el pastor Pablo Monroy expresó su preocupación por la seguridad de las familias que integran la congregación y aseguró que los señalamientos carecen de sustento.

Fuente: Brújula Digital
La congregación evangélica Amada Iglesia de Cristo denunció este viernes una presunta persecución sistemática contra sus integrantes en el Chapare, región donde afirman que varios de sus miembros han sido víctimas de agresiones físicas, amenazas y hostigamientos luego de ser acusados de actuar como supuestos informantes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, el pastor Pablo Monroy expresó su preocupación por la seguridad de las familias que integran la congregación y aseguró que los señalamientos carecen de sustento. Según la denuncia difundida por la estatal Dirección de Comunicación (Dircom), la situación se habría agravado en las últimas semanas en medio del conflicto social y los bloqueos de carreteras que se registran en el trópico de Cochabamba.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Necesitamos sus oraciones. La persecución en el Chapare se ha convertido en una cacería contra el verdadero remanente de Cristo”, manifestó el líder religioso.
La denuncia surge en un contexto de tensión política en la región, donde sectores afines al dirigente cocalero Evo Morales mantienen movilizaciones y bloqueos desde hace más de un mes. En ese escenario, la congregación asegura que algunos de sus miembros fueron presionados para participar en marchas y medidas de protesta.
De acuerdo con el testimonio del pastor Monroy, dos familias pertenecientes a la iglesia habrían sido castigadas físicamente por no asistir a una movilización hacia la ciudad de La Paz. Asimismo, denunció que Eusebio Mamani, miembro de la congregación, fue asesinado el pasado fin de semana tras negarse a participar en los bloqueos.
“Hoy fuimos duramente golpeados por la policía sindical porque dicen que somos informantes del Gobierno y de la DEA camuflados de cristianos”, señala parte del mensaje difundido por la organización religiosa.
Pese a las denuncias de violencia y hostigamiento, los integrantes de la congregación afirmaron que continuarán desarrollando sus actividades evangelizadoras en la región. Monroy sostuvo que la fe les permite mantenerse firmes frente a las dificultades que atraviesan.
La organización también alertó sobre problemas de abastecimiento de alimentos en varias comunidades del Chapare y solicitó apoyo para familias que, según afirman, enfrentan dificultades para acceder a productos básicos. En ese sentido, pidió ayuda mediante oraciones y contribuciones voluntarias para asistir a los hogares afectados.
Finalmente, la congregación aseguró que mantendrá su labor misionera en el trópico de Cochabamba y reiteró su llamado a la comunidad cristiana nacional e internacional para acompañar la situación que denuncian estar viviendo en la región.
BD/
Fuente: Brújula Digital