La joven madre de 27 años, que confeccionaba aguayos para mantener a su pequeña de 7 años, soportó un largo historial de violencia. Es la quinta víctima de feminicidio en Cochabamba en lo que va del año.
Fuente: Red Uno
Milen Saavedra
En medio de profundas escenas de dolor, impotencia y un unánime pedido de justicia, familiares y amigos velan los restos de Máxima Álvarez, la mujer de 27 años que se convirtió en la quinta víctima de feminicidio en el departamento. Tras confirmarse la captura del agresor en un alojamiento de Vinto, el entorno cercano de la víctima exige que se le aplique la pena máxima de 30 años de prisión sin derecho a indulto.
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Una vida de esfuerzo truncada por la violencia
Máxima era el pilar económico de su hogar. Se dedicaba a la confección y tejido de textiles y aguayos tradicionales, un oficio con el que sustentaba sola a su hija de 7 años, quien ahora ha quedado en la orfandad. Además, la joven utilizaba sus ingresos para ayudar económicamente a sus hermanos y costear los gastos médicos de su madre.
En sus tiempos libres, Máxima se mostraba como una joven alegre y bastante activa en la plataforma TikTok; una actividad cotidiana que, según testificaron los familiares, desató los celos enfermizos de su exconcubino y derivó en la trágica discusión.
«Mi hija era muy sana, era íntegra. Ella hacía tejidos, textiles. Ella nomás siempre me ayudaba con la curación», relató entre lágrimas la madre de la víctima en quechua.
Un historial de abusos en silencio
La familia reveló que Máxima ya se encontraba separada del agresor debido a las constantes agresiones físicas y psicológicas que sufría desde el año pasado. Pese al constante peligro, la joven se resistía a denunciarlo formalmente.
«Ese hombre siempre era agresivo, el año pasado siempre le pegaba, le golpeaba. Yo le decía: ‘anda, pon la denuncia’, pero ella era buena y decía: ‘no, ¿para qué voy a molestar?’, y aguantaba nomás», lamentó su cuñada.
El agresor, quien ya tiene otra pareja y un hijo con ella, acudió en estado de ebriedad al cuarto de Máxima armado con un cuchillo, donde le asestó múltiples puñaladas hasta quitarle la vida.
Exigen la pena máxima
Con el autor material ya tras las rejas tras el operativo policial en Vinto, la familia de Máxima teme que el caso quede en la impunidad o sufra dilaciones, por lo que instaron a las autoridades judiciales a actuar con celeridad.
«A mi cuñada ese hombre la asesinó. Queremos justicia, ya lo han detenido y ahora pido 30 años de cárcel», sentenció la cuñada de la víctima, reflejando el sentir de una familia destrozada que hoy llora la pérdida de una madre, hija y artesana cochabambina.
