El frío aumenta el drama de los pacientes que duermen por una ficha en los hospitales


Enfermos y familiares pasan la noche en el piso, en las bancas y en las salas de espera de los nosocomios. Aunque la Gobernación puso en marcha un sistema digital para eliminar las filas, hay usuarios que tropiezan con el uso de la plataforma.

El frío aumenta el drama de los pacientes que duermen por una ficha en los hospitales

La sala de espera del Japonés se convierte en dormitorio/Foto: Ricardo Montero

 



Fuente: El Deber

Por Carmela Delgado y Deisy Ortiz

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El frío aumenta el drama de los pacientes que duermen por una ficha en los hospitales

 

Mary tiene 65 años y está acostada en el piso, afuera del hospital San Juan de Dios. La desesperación por conseguir una ficha para un especialista la llevó a dormir en la acera, soportando frío, hambre e incomodidad. Una chompa gruesa y una colcha es lo único que tiene para protegerse del viento helado que sopla más fuerte en la intemperie.

Las puertas cerradas con llave avisan que será imposible buscar refugio bajo el techo del área de espera del hospital y tendrá que resignarse a pasar la noche sobre el piso frío de concreto, con la esperanza de que al amanecer pueda obtener la ansiada ficha para una consulta con el cardiólogo.

Ella y otros pacientes engrosaban la fila que comenzó a formarse a las 19:00 del jueves para el fichaje del viernes. Muchos eran personas que no tuvieron suerte con el sistema digital. Por más que consiguieron cargar sus datos y reservar su turno en la plataforma, cuando llegaron al hospital los cupos ya estaban agotados. Resignados, no les quedó más que dormir en las puertas del hospital.

En este nosocomio, tras que cae la noche, chamarras, chompas, colchas y cartones sirven de abrigo a pacientes y familiares que poco a poco van acomodándose en el suelo.

“¿Para qué necesita usted su ficha?”. Esta fila es para los laboratorios y la otra para las consultas”, dicen los que encabezan la fila a todo el que se acerca al lugar.

En ese ambiente, rápidamente surge la conversación sobre la reciente implementación de la ficha digital en este nosocomio.

“Intenté sacar por la aplicación, pero no funciona, pese a que tengo mi referencia y todos los requisitos. Somos muchos y no queda más que venir a dormir en la fila”, comenta una mujer que, como otros pacientes, vive el calvario por una consulta. “Vengo referida del Francés, donde estuve internada”, acotó.

En el hospital Japonés, Magdalena Bolome, de 63 años, logró ganarse un espacio en una banca en la sala de espera, donde tendió su cama con colchas que cargaba en un bolsón. Cada noche, este sector se convierte en dormitorio de los que necesitan una consulta con un especialista.

Magdalena llegó a las 18:00 buscando ser atendida por el vascular, pues sabe que las fichas se entregan a primeras horas del día siguiente. Fue sometida a una cirugía cardíaca en diciembre del año pasado, cuando le implantaron un marcapasos, y ahora necesita un control. “A las 4:00 vienen y anotan a los pacientes, porque las fichas son limitadas”, relata.

 

El frío aumenta el drama de los pacientes que duermen por una ficha en los hospitales

A las 19:00 se va formando la fila para la ficha en el San Juan de Dios/Foto: Ricardo Montero

 

Ella llevaba varias semanas intentando una cita, hasta que supo que la única forma de lograrla es llegar con un día de anticipación y dormir en el hospital para asegurar un lugar en la fila.

A unos pasos de Magdalena, estaba Angélica Ríos Salvatierra (49), quien acomodó en otra hilera de sillas una colcha, una sábana y una almohada. Durmió en el lugar buscando atención en traumatología, lo mismo que el martes para obtener una cita con el endocrinólogo, que está fijada para el 1 de julio.

“Uno gasta lo que no tiene”, lamenta, porque tuvo que gastar en ocho pasajes en micro para ir venir del hospital, además del almuerzo, pues recién a las 13:00 le dieron el número para la fila.

“Fui a mi casa y regresé a dormir, porque de madrugada nos entregan la ficha para la programación de la consulta”, relata.

A un lado, un pequeño colchón de camping protege del piso frío a María Mansilla (63) que hizo fila para su hermano que necesita atención con un cardiovascular. Asegura que duerme tranquila, porque en su muñeca está marcado el número 4, que garantiza su campo en la fila. Para tener ese lugar llegó a las 10:00 y aguardó hasta las 13:00 para que la enumeren.

El martes pasado también durmió en el hospital para programar una atención con el reumatólogo, que fue marcada para el 16 de julio. Otros, que no saben el movimiento, llegan con sus mochilas listos para dormir. “Hice fila dos veces, pero no logré conseguir un espacio para un estudio”, dijo una mujer.

Muchos de los que llegan a buscar información se llenan de bronca al enterarse que no hay espacio para algunas especialidades y que deben esperar más de un mes para intentar programar una consulta. “Todos estamos aquí como errantes, peregrinando por una ficha”, dijo una joven que llegó a eso de las 19:00 y se encontró con un letrero que informa que no quedan espacios disponibles para todo el mes de julio para las especialidades de endocrinología, psicología y reumatología. Ella buscaba una ficha para hacerse ver con el especialista por las dolencias que le dejó el chikunguña.

“Lo peor es que la referencia solo tiene vigencia de una semana”, dijo al mostrar la orden que le dieron en el hospital de la Villa para que sea atendida en el tercer nivel.

 

El frío aumenta el drama de los pacientes que duermen por una ficha en los hospitales

La saturación en los servicios de emergencias lleva a los pacientes a permanecer en camillas y sillas/Foto: Ricardo Montero

 

La digitalización

Para acabar con las filas, la Gobernación inició un plan para la entrega de fichas digitales en todo el sistema hospitalario. El pasado 8 de junio comenzó a aplicarse en el San Juan de Dios y algunos pacientes destacaron la ventaja de la digitalización para evitar largas esperas, pero otros tropiezan con esta plataforma.

Autoridades de la Gobernación, entre ellos el secretario de Desarrollo Humano y Salud, Germán Antelo, han llegado hasta la fila para enseñar a la gente el correcto uso de la plataforma, ya que muchos no pueden hacer uso del sistema digital por desconocimiento.

El sábado, durante la implementación del hospital móvil de salud, Antelo indicó que este es solo el inicio de un proceso que incluirá también la digitalización de las historias clínicas y otros trámites en todos los hospitales.

Sobre el sistema presencial de fichaje, las autoridades indicaron que se continuará funcionando para aquellas personas que no cuentan con acceso a internet o prefieren realizar el trámite de manera tradicional.

Para mejorar las referencias y contrarreferencias, y que las derivaciones funcionen de forma adecuada, se está reforzando el centro de coordinación a través de la creación de un centro de inteligencia sanitaria que tendrá información de la disponibilidad de camas y especialidades en distintos centros hospitalarios.

El fin de semana, la Gobernación puso en marcha un plan piloto para llegar con atención a los barrios con consultorios móviles que operarán como apoyo de los centros de salud.

Las brigadas médicas acercarán las vacunas a la población, atenderán consultas en salud primaria y reforzarán la inscripción al Sistema Único de Salud (SUS). También llegarán a las escuelas.

 

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Familiares soportan las inclemencias del tiempo acompañando a sus enfermos que están en emergencias/Foto: Ricardo Montero

 

“Mantener el tratamiento no es fácil”, la queja que más se escucha por el encarecimiento de los remedios

A la angustia por conseguir una cita con el médico, se suma la preocupación por los medicamentos. Con receta en mano, pacientes y familiares recorren las farmacias en busca de remedios que escasean en el mercado y en los hospitales públicos. La situación se agrava por el aumento sostenido de los precios.

Este es el caso de Daniela Durán, que pasa horas recorriendo las farmacias en busca de los medicamentos que su madre necesita para la diabetes y los dolores derivados de las complicaciones de la enfermedad.

“Mantener el tratamiento no es fácil, porque algunos medicamentos no se encuentran y los precios vienen subiendo desde el año pasado”, comenta. Entre los remedios que están escaseando menciona el paxelis, que se usa para aliviar el dolor. “Me dicen que no está llegando”, afirma.

Los materiales para el control diario de la diabetes también se han encarecido. Daniela recuerda que hasta hace un año compraba el paquete de 50 cintas reactivas para medir el nivel de azúcar en sangre a Bs 275, pero ahora están a Bs 315. En el caso del paquete de 25 unidades, el precio subió de Bs 125 a Bs 147.

Según Daniela, uno de los medicamentos que también se encareció es el semaglyp de 0,25 miligramos, cuyo precio pasó de Bs 150 y a Bs 249, en menos de un año.

Por su lado, María tuvo que ingeniárselas para costear el tratamiento de su esposo, recientemente sometido a una intervención quirúrgica en los intestinos.

Diariamente debían aplicarle tres inyecciones que, al principio, compró a Bs 59 cada una. Sin embargo, agobiada por los gastos recorrió varios kilómetros, donde le anoticiaron que estaban más baratas. Las encontró en Bs 53.

Ella se trasladaba desde la zona de Alto San Pedro hasta el kilómetro 9 de la doble vía a La Guardia para adquirirlas. “Uno va buscando abaratar costos, porque no hay plata que aguante cuando alguien se enferma”, comentó.

En los hospitales, los pacientes se ven obligados a sacar de su bolsillo para comprar parte de los remedios que faltan en las farmacias institucionales.

“Tenemos que comprar hasta las jeringas”, indicó Marcela, madre de una niña que estuvo internada en el hospital Municipal Plan Tres Mil.

El secretario municipal de Salud, José Carlos Gutiérrez, indicó que comenzó la reposición de algunos medicamentos que faltaban y espera que el abastecimiento se normalice.

Las farmacéuticas también hicieron público su situación. La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) advirtió que el sector ha venido siendo golpeado por la escasez de divisas y el incremento del dólar desde finales de 2024. El bloqueo de más de 50 días también afectó el abastecimiento.

 

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PARA SABER

En el segundo nivel. En el hospital Villa Primero de Mayo no hay filas durante la noche, pero la gente madruga para llegar directo a la ventanilla, donde le programan su consulta médica.

Diagnóstico. En el país conseguir una ficha para una consulta con el especialista o acceder a una intervención quirúrgica puede tomar tres meses o más. Así lo revela un diagnóstico del Ministerio de Salud divulgado a inicios de gestión, que expone falencias en el sistema público. sanitario. El informe evidencia que los pacientes deben esperar hasta 90 días o más para recibir atención en hospitales de tercer nivel por las largas filas, los trámites y las demoras.