Así está la clasificación del grupo G a la espera de la última jornada de la primera fase.

El 17 de junio de 2014, en el primer duelo del Mundial de Brasil contra Argelia, Kevin de Bruyne debutó en el torneo de los torneos, en el que, doce años después, sigue vigente en el once con Bélgica, pero en el foco de la crítica y la exigencia, en el anhelo de su mejor versión.
Las miradas apuntan a De Bruyne tras el 0-0 contra Irán en partido del grupo G del Mundial 2026. Una decepción para el conjunto de Rudi García, que se mueve al filo de la eliminación. Le queda jugar contra Nueva Zelanda, depende de sí mismo, le basta con una victoria suya sin atender al marcador del otro choque del cuarteto entre Egipto e Irán. Pero todo está tan en el aire que es inquietante.
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En la primera jornada, De Bruyne, de 34 años (el próximo 28 de junio cumplirá 35), el futbolista más capaz con el balón de todos en el equipo, fue el que acaparó más la pelota, incluso las contadas ocasiones de la selección belga. Asumió la responsabilidad. Lanzó cuatro remates, sin éxito.
No funcionó Bélgica como debe, pese a la cantidad de partidos, ya por los 15 encuentros sin derrota, de Rudi García desde el segundo encuentro que dirige a los ‘Diablos Rojos’. Tampoco ganó contra Irán, con cinco remates del centrocampista. Un 0-0. Y la crítica externa.
“Entiendo que todos están mirando a los jugadores experimentados, pero eso no tiene nada que ver. Podríamos haber marcado uno o dos goles el domingo. Su portero hizo varias buenas paradas. Es cierto que no rendimos al más alto nivel, pero no debemos mirar a una sola persona, sino que debemos afrontarlo en grupo”, expresó Youri Tielemans, cuando fue preguntado por De Bruyne y Romelu Lukaku, tras el encuentro.

“Conocemos las cualidades de Kevin y Romelu. Son dos jugadores de clase mundial y de la selección de Bélgica. No hay que señalar a nadie. Si no ganamos, será culpa de todo el equipo”, continuó el centrocampista del Aston Villa, campeón de la Europa League, también por debajo del rendimiento esperado en este Mundial, al igual que casi todo el equipo.
Tan esplendoroso el fútbol de De Bruyne a lo largo de su carrera, ante su cuarto Mundial ya, las dos primeras jornadas expresan la necesidad de Bélgica de su mejor jugador, pura calidad, tremenda jerarquía, con 121 encuentros como internacional absoluto.
“El Mundial anterior (Qatar 2022) fue un poco caótico. No sentí que hubiera una preparación. He hecho todo lo posible por ponerme en forma y me siento bien”, avanzó el futbolista del Nápoles antes del inicio de la competición.
El centrocampista, que ha permanecido 28 partidos de baja en este curso por una lesión muscular, de la que reapareció el pasado marzo, ha disputado 21 encuentros en su primer año en el Nápoles, con cinco goles y cuatro asistencias, después de salir libre desde el Manchester City, en el que hizo historia durante una década, de 2015 a 2025, con 422 partidos y una contribución ofensiva de 285 goles, 108 como autor y 117 como pasador.
De las 9 victorias conseguidas por Bélgica en la era Rudi García, él marcó gol o dio alguna asistencia en 6 de ellas. En el 3-0 a Ucrania como pasador, en el 4-3 a Gales con una ‘diana’, en el 2-4 contra el mismo rival con un doblete, en el 0-6 a Liechtenstein con un tanto, en el 6-0 a Kazajistán con otro y en el 5-0 a Túnez con otro. Son 6 goles en los últimos once duelos, pero apenas uno en los 6 más recientes. Lo necesita Bélgica.
