La herpangina, también conocida como enfermedad de mano, pie y boca, afecta principalmente a menores de cinco años y se caracteriza por fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca y, en algunos casos, lesiones en la piel. A

Fuente: Red Uno
La alerta naranja emitida por la Dirección Departamental de Educación (DDE) de Cochabamba ante el incremento de casos de herpangina en unidades educativas ha puesto nuevamente en evidencia la importancia de la prevención y de los cuidados oportunos en la recuperación de los niños afectados por esta enfermedad viral altamente contagiosa. Hasta el 30 de junio, las autoridades reportaron 274 casos confirmados y 141 sospechosos en municipios como Cochabamba, Quillacollo, Sacaba y Vinto.
Javier Pascual Mamani, médico y docente de la carrera de Medicina de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), explica que uno de los principales objetivos del tratamiento es aliviar los síntomas y evitar la deshidratación.
«Para combatir esta enfermedad y aliviar los síntomas, principalmente es el control del dolor y la fiebre. Para eso utilizamos el paracetamol e ibuprofeno en dosis adecuadas. Siempre hay que dosificar el medicamento de acuerdo al kilogramo y peso», explica el académico.
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Asimismo, recomienda insistir en el consumo de líquidos fríos o tibios, como agua, sueros de rehidratación oral, gelatinas y sopas tibias, ya que ayudan a disminuir el dolor y prevenir la complicación más frecuente: la deshidratación.
El especialista advierte que la aspirina nunca debe administrarse a niños. «No usen nunca aspirina, por favor, porque este medicamento puede de producir en los niños o el síndrome de Reye que lo denominamos».
La herpangina, también conocida como enfermedad de mano, pie y boca, afecta principalmente a menores de cinco años y se caracteriza por fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca y, en algunos casos, lesiones en la piel. Aunque suele resolverse en una semana, una atención inadecuada puede derivar en complicaciones como deshidratación y desnutrición.
Alimentación reduce el dolor durante la recuperación
Debido a las lesiones en la boca y garganta, muchos niños rechazan los alimentos. Por ello, el especialista aconseja una dieta blanda y no irritante. «Respecto a la dieta, pues se aconseja una dieta blanda y blanca la llamamos, una dieta no irritante», explica el académico.
Yogures, papillas, purés y batidos son algunas alternativas recomendadas, mientras que deben evitarse comidas picantes, ácidas, saladas o muy calientes.
La evidencia médica coincide en que la hidratación constante, el descanso y una alimentación suave permiten una recuperación más rápida y confortable. Además, mantener al niño en casa mientras persistan los síntomas ayuda a evitar nuevos contagios en escuelas y guarderías.
Prevención evita nuevos contagios en escuelas y hogares
La herpangina se transmite por contacto con secreciones respiratorias y superficies contaminadas, por lo que el lavado frecuente de manos continúa siendo la medida preventiva más efectiva. «La persona que atiende al niño también tiene que lavarse las manos porque esta enfermedad se transmite por contacto de secreciones», enfatiza Mamani.
El especialista también recomienda no compartir utensilios personales y considerar el aislamiento temporal del paciente. Los padres deben acudir inmediatamente a un centro de salud si observa signos de alarma como boca seca, ausencia de lágrimas al llorar, falta de orina durante más de seis horas, fiebre persistente o dificultad respiratoria.
Ante un cuadro de alerta epidemiológica, la información oportuna y los cuidados adecuados se convierten en la mejor herramienta para proteger la salud infantil.
