El arzobispo advirtió que el poder no debe convertirse en una herramienta para imponer o causar daño, sino para buscar soluciones que beneficien a toda la sociedad.
Juan Marcelo Gonzáles

Fuente: Red UNO
Monseñor René Leigue reflexionó este domingo sobre la responsabilidad de quienes ejercen autoridad y pidió que sus decisiones estén guiadas por la sabiduría, la prudencia y el servicio, en lugar de intereses personales, deseos de poder o venganza.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Durante su homilía, el arzobispo tomó como referencia la lectura bíblica sobre Salomón, quien pidió a Dios un corazón comprensivo para gobernar a su pueblo. A partir de este pasaje, Leigue sostuvo que toda persona que asume una responsabilidad debe buscar discernimiento para actuar con rectitud.
La autoridad debe estar al servicio de los demás
Leigue advirtió que algunas personas entienden el poder como una oportunidad para imponer su voluntad, silenciar a quienes piensan diferente o actuar por encima de los demás.
“Hay alguna persona que asume el poder como tal para arrasar con todo, para hacer daño a todo”, expresó.
Frente a esa forma de ejercer la autoridad, el arzobispo remarcó que el verdadero liderazgo debe estar vinculado al servicio, al respeto y a la búsqueda del bien común.
Pide un diálogo sincero
El monseñor también destacó la importancia de construir consensos reales y evitar diálogos condicionados por intereses particulares.
“Ser servidor, sentarse a dialogar, pero que sea un diálogo sincero”, señaló.
Según explicó, cuando no existe una voluntad auténtica de escuchar y encontrar soluciones, pueden surgir respuestas marcadas por la imposición, el enfrentamiento o la violencia.
Llama a priorizar el bien común
Leigue afirmó que la sabiduría permite reconocer qué decisiones son correctas, honestas y necesarias para la sociedad. En ese sentido, pidió mirar más allá de los beneficios individuales o sectoriales.
“Tenemos que ver el bien común, no el bien de algunos o simplemente el bien mío”, manifestó.
Asimismo, sostuvo que las decisiones pueden terminar equivocadas cuando se apartan de los valores y buscan presentar como correcto aquello que perjudica a los demás.
El mensaje también alcanza a las familias
El arzobispo aclaró que su reflexión no está dirigida únicamente a autoridades nacionales, departamentales o municipales, sino también a padres de familia y a toda persona que tenga responsabilidad sobre otros.
Leigue señaló que muchas dificultades familiares, sociales e institucionales surgen cuando las decisiones se toman desde el interés personal y no desde el bienestar colectivo. Por ello, exhortó a ejercer cualquier función con humildad, diálogo y sentido de servicio.
Fuente: Red UNO
