El saldo inicial fue de dos militares y un guardia de seguridad privada fallecidos, además de varios heridos que fueron evacuados a hospitales de Huanuni y la ciudad de Oruro.

Fuente: Brújula Digital
Uno de los dos militares que perdió la vida durante el violento ataque atribuido a los jukus en la mina estatal de Huanuni estaba a punto de pedir la mano de su novia para casarse. El sargento inicial Richard Quispe es una de las tres víctimas fatales que dejó la emboscada registrada entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en el yacimiento minero de Oruro, un hecho que también dejó al menos ocho personas heridas y abrió una investigación por parte de la Fiscalía y la Policía.
Roberto De la Cruz, exdirigente de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto y tío del joven militar recibió la noticia pocas horas después de haber sido dado de alta tras superar una preembolia. Lo que debía ser el inicio de su recuperación terminó convirtiéndose en uno de los días más dolorosos para su familia.
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“Justo anoche (del sábado) me dieron de alta de una enfermedad; sufrí una preembolia. Y esta madrugada tuve que recibir esta información de uno de mis familiares sobre esta infausta situación”, relató el exdirigente.
El ataque ocurrió en el interior del cerro Posokoni, perteneciente a la Empresa Minera Huanuni. De acuerdo con los reportes preliminares, un numeroso grupo de presuntos ladrones de mineral sorprendió al personal militar y de seguridad que realizaba patrullajes dentro del yacimiento. El saldo inicial fue de dos militares y un guardia de seguridad privada fallecidos, además de varios heridos que fueron evacuados a hospitales de Huanuni y la ciudad de Oruro.
De la Cruz reconstruyó la información que recibió desde el distrito minero. Según le comunicaron dirigentes sindicales y personas que estuvieron cerca de los hechos, el ataque fue planificado y ejecutado con armamento de alto poder. “Se ha registrado un violento ataque de decenas de denominados jukus (denominados) Lobos, alrededor de la mina estatal de Huanuni. En ese momento, los efectivos de seguridad y militares que se encontraban de patrullaje fueron sorpresivamente emboscados con armas de fuego y dinamitas”, contó.
El exdirigente aseguró que los atacantes redujeron violentamente a los uniformados antes de provocar la tragedia. “Tras ser reducidos, miren la forma en la que los hicieron caer por la fuerza hacia los vacíos”, afirmó.
Richard Quispe aún estaba con vida cuando fue evacuado del lugar. Sus compañeros intentaron trasladarlo a un centro médico para salvarle la vida, pero las lesiones eran demasiado graves. “Se intentó salvarlo trasladándolo al hospital más cercano; sin embargo, en el camino dejó de latir su corazón porque, por los golpes que sufrió, era imposible que resistiera”, recordó.
“En estos instantes quiero informar que los padres de mi sobrino, que son mis familiares, ya han reconocido el cuerpo del militar que perdió la vida en este centro minero”, dijo este domingo por la mañana.
De la Cruz cuestionó que quienes custodian uno de los principales centros mineros del país no cuenten, según afirmó, con el equipamiento suficiente para enfrentar a grupos armados. “¿Cómo es posible que las fuerzas de seguridad no tengan un buen equipamiento para cuidar el erario nacional, la riqueza mineral y proteger este centro minero?”, preguntó.
También expresó su preocupación por el crecimiento del crimen organizado vinculado al robo de minerales. “¿Cómo es posible que los delincuentes del crimen organizado tengan facilidad para usar armamento moderno y explosivos y reducir a las fuerzas de seguridad? ¿En qué país estamos? Al parecer, solo en Bolivia pasa eso”, sostuvo.
Atribuyó el fortalecimiento de estos grupos al incremento del precio internacional de los minerales. “Como los precios internacionales de los minerales van escalando y subiendo por el tema de la guerra, la minería que produce Bolivia es muy apetecida y requerida. El crimen organizado busca obtener ganancias de la forma más fácil posible”, explicó.
En su criterio, la respuesta estatal no ha crecido al mismo ritmo que la amenaza. “Un militar solo con su pistola, ¿qué va a hacer? Se necesita proteger la minería del país y que el Estado dote de armamento de largo alcance y mayor capacidad. Pero si no cuentan con el equipamiento respectivo, claro que el crimen organizado los reduce con mayor facilidad”, manifestó.
Al final, las críticas quedaron en segundo plano cuando volvió a hablar del joven que ya no regresará a casa. “Estamos muy preocupados porque el joven estaba a punto de hacer el pedido de mano para casarse (…) Mire ahora, ¿con quién ha contraído nupcias el sargento? Qué lamentable”.
