Estudio: Reservas Internacionales aumentan levemente, pero la liquidez sigue siendo crítica


Al 17 de julio de 2026, las RIN suman 3.659 millones de dólares, de los cuales apenas 606 millones son divisas líquidas; el oro representa más del 80 % del total.

Fuente: Brújula Digital



Las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia mostraron una leve recuperación durante el primer semestre de 2026, aunque su composición continúa siendo el principal factor de vulnerabilidad, según un análisis del economista Fernando Romero.

Al cierre de junio de 2026, las RIN alcanzaron aproximadamente 3.747 millones de dólares, registrando un incremento respecto a diciembre de 2025. Sin embargo, este aumento no respondió principalmente a un mayor ingreso de divisas por exportaciones o inversión extranjera, sino al incremento del valor internacional del oro y a nuevas fuentes de financiamiento externo, como la emisión de bonos soberanos.

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Paralelamente, las reservas en divisas continuaron representando una proporción muy reducida del total, limitando la capacidad inmediata del Banco Central para intervenir en el mercado cambiario y atender la creciente demanda de dólares de la economía.

Al 17 de julio de 2026, las RIN descendieron a 3.659 millones de dólares, de los cuales únicamente 606 millones correspondían a divisas líquidas, mientras que 2.985 millones estaban representados por reservas de oro, equivalentes a más del 80 % del total, dijo el estudio del economista.

Tres aspectos positivos y tres negativos

El informe destaca tres aspectos positivos en la evolución de las reservas:

1. Incremento del valor patrimonial. Durante el primer semestre de 2026 las RIN aumentaron respecto a diciembre de 2025, favorecidas principalmente por la valorización internacional del oro, lo que permitió fortalecer parcialmente el patrimonio externo del Banco Central.

2. El oro como activo refugio. La elevada participación del oro dentro de las RIN constituye una fortaleza del balance del Banco Central, ya que este metal ha demostrado mantener su valor en períodos de incertidumbre económica mundial.

3. Respaldo macroeconómico. A pesar de las dificultades, Bolivia mantiene un volumen de reservas superior a 3.600 millones de dólares, que continúa proporcionando respaldo al sistema financiero, al servicio de la deuda externa y a la estabilidad general de la economía.

No obstante, el análisis también señala tres aspectos negativos:

1. Escasa liquidez en divisas. Al 17 de julio de 2026, únicamente 606 millones de dólares correspondían a divisas de libre disponibilidad, equivalentes a alrededor del 17 % del total, nivel insuficiente para atender de manera sostenida las necesidades del mercado cambiario.

2. Desequilibrio estructural. La economía boliviana genera menos dólares de los que demanda, debido a la reducción de las exportaciones de gas natural, menores ingresos de inversión extranjera y un elevado déficit fiscal.

3. Dependencia del precio del oro. Más del 80 % de las RIN están representadas por reservas de oro, cuyo precio internacional está sujeto a fluctuaciones geopolíticas, monetarias y financieras.

Cambios respecto a diciembre de 2025

El cambio más importante observado durante el primer semestre de 2026 fue el incremento del valor total de las Reservas Internacionales Netas, impulsado por el aumento de la cotización del oro y por nuevas fuentes de financiamiento externo.

Sin embargo, la estructura de las reservas prácticamente no cambió: el oro continuó representando la mayor parte de los activos internacionales, mientras que las divisas líquidas permanecieron en niveles reducidos.

El análisis plantea tres medidas que el Gobierno debería implementar para fortalecer las reservas, hacerlas sostenibles y reducir su dependencia de la deuda externa:

1. Recuperar la capacidad de generar divisas. El Gobierno debe implementar un programa integral para atraer inversión privada nacional y extranjera, especialmente en hidrocarburos, minería, litio, agroindustria, turismo y manufacturas de exportación, otorgando mayor seguridad jurídica, estabilidad regulatoria e incentivos tributarios.

2. Reducir el déficit fiscal. Resulta indispensable implementar un programa gradual de consolidación fiscal que racionalice el gasto público, mejore la eficiencia del presupuesto y fortalezca la recaudación tributaria, para disminuir la presión sobre el Banco Central.

3. Modernizar la administración de reservas. El Banco Central debe administrar activamente su portafolio internacional, aprovechando períodos de altos precios del oro para fortalecer gradualmente la posición en activos líquidos, y diversificar parcialmente las inversiones hacia instrumentos seguros y de alta liquidez.

Impacto de un posible crédito del FMI

El informe también analiza el posible impacto de un crédito del Fondo Monetario Internacional por aproximadamente 2.800 millones de dólares.

Desde una perspectiva técnica, un crédito de ese monto tendría un impacto altamente positivo sobre las RIN en el corto plazo. Si dichos recursos ingresaran directamente al Banco Central, las RIN podrían incrementarse desde aproximadamente 3.659 millones hasta alrededor de 6.459 millones, elevando significativamente la disponibilidad de activos internacionales. Las reservas en divisas aumentarían a más de 3.400 millones de dólares, fortaleciendo considerablemente la liquidez internacional.

BD/RPU

Fuente: Brújula Digital