Montero: Médicos extirpan un tumor de 40 kilos a un paciente que pasó años postrado


Santa Cruz. A las 8:50 de este miércoles comenzó la intervención quirúrgica en el hospital montereño, horas después, a las 11:05, el equipo médico había logrado completar con éxito la primera etapa del tratamiento.

 



Fuente: El Deber

Por Lourdes Molina Rea

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Médicos del hospital de tercer nivel de Montero lograron extirpar un tumor de 40 kilos a un paciente de 48 años de edad, este miércoles. La cirugía comenzó a las 8:50, horas después, a las 11:05, el equipo médico había logrado completar con éxito la primera etapa del tratamiento.
El resultado impresionó incluso al personal sanitario, porque fueron retiradas 89 libras de tejido tumoral, equivalente a más de 40 kilogramos, que durante años habían limitado completamente la movilidad del paciente. La pieza quirúrgica fue enviada inmediatamente al Servicio de Patología para los estudios correspondientes.

Montero: médicos extirpan un tumor de 40 kilos a un paciente que pasó años postrado

Historia

James Romero, por cinco años, aprendió a convivir con una enfermedad que poco a poco le fue arrebatando la independencia. El crecimiento de un enorme tumor en su muslo derecho, sumado a una condición de obesidad superior a los 180 kilos, terminó por dejarlo postrado en una cama, sin poder trabajar como chofer y dependiendo completamente de su familia.

Tiene 48 años, dos hijos y una larga historia de frustraciones. Durante dos años recorrió distintos hospitales de Santa Cruz buscando una solución a su problema de salud, pero los estudios avanzaban, los trámites continuaban y la cirugía nunca llegaba.

Hasta que llegó a Montero, que con el apoyo de una iglesia evangélica, que organizó actividades solidarias para ayudarlo y gestionar su traslado, James llegó al hospital. En menos de tres semanas fue evaluado, recibió todos los estudios necesarios y entró a quirófano. Todo el proceso fue cubierto gratuitamente mediante el Sistema Único de Salud (SUS).

«Peregrinando… para que me puedan operar. Se me abrieron las puertas en este nuevo hospital. Me han tendido la mano de corazón. Estoy agradecido con todos los médicos… con todos«, expresó James minutos antes de ingresar a cirugía.

Se viene la segunda etapa

Sin embargo, los médicos aclararon que el retiro del tumor es solo la primera parte del tratamiento. «Esta intervención es la primera fase del tratamiento que permitirá preparar a James para una futura cirugía bariátrica, orientada a mejorar su condición metabólica y reducir los riesgos asociados a la obesidad mórbida«, dijeron.

El procedimiento fue liderado por el cirujano oncólogo Yadier Rodríguez, junto al cirujano hepatobiliar Juan Pablo Durán, con el apoyo de la anestesióloga Melfy Arrueta, la instrumentista Margarita Ortega, la enfermera Eloísa Ortega, además de médicos residentes y un amplio equipo multidisciplinario conformado por especialistas en cardiología, personal de enfermería, hospitalización, apoyo técnico y otras áreas que hicieron posible una intervención de esta magnitud.

Antes de ingresar al quirófano, Rodríguez explicó que el paciente presentaba una lipodistrofia gigante (distribución anormal y acumulación excesiva de tejido adiposo bajo la piel) que deformaba completamente el muslo e impedía su locomoción.

«Esta es la primera cirugía. El objetivo es retirar el tumor para preparar al paciente y posteriormente realizar una cirugía bariátrica que le permita bajar de peso y mejorar sus problemas metabólicos», señaló el galeno. Tras concluir la intervención confirmó que la extracción fue exitosa.

«Se logró realizar prácticamente la tumorectomía completa. El paciente llevaba años sin poder caminar y esta cirugía permitirá resolver el principal problema que le impedía movilizarse», explicó el especialista.

Solo gratitud

Mientras James era trasladado a recuperación, su hermana Yoselín Suárez Romero no podía contener las lágrimas. Después de acompañarlo durante años en consultas, exámenes y hospitales, finalmente veía un resultado que parecía imposible.

«Mi hermano recuperó su vida de nuevo. Verlo sufrir con ese tumor que pesaba más de 40 kilos era muy duro. Hoy siento que le devolvieron la vida y eso no tiene precio», dijo emocionada.