“No creo que Medinaceli sea culpable, pienso que es un chivo expiatorio para salvar a una mafia bien arraigada en YPFB”


La primera vez que escuché a Mauricio Medinaceli fue en el programa Diálogos Al Café hace tres años. Lo suyo fue una exposición magistral sobre la situación del país, con varias sugerencias y alternativas que se podía llevar a cabo para resolver la cada vez más cercana crisis.

Recuerdo haber pensado que él sería un gran ministro, que con un poco de apoyo, tomaría decisiones que nos ayudarían a mejorar nuestra situación. Cuando averigüe un poco más sobre él, supe que era un profesional que podría trabajar en varios sitios privados con un alto salario, por eso cuando aceptó ser ministro, pensé que quizás le había invadido un sentido de patriotismo o de predestinación pero no imaginé este desenlace tan horrible.



No creo que Medinaceli sea culpable, pienso que es un chivo expiatorio para salvar a una mafia bien arraigada en YPFB, para salvar un negocio redondo que conviene a muchos, una cabeza de turco para tapar bocas porque no tiene apoyo político o base social, un experto, un académico, un ingenuo que pensó que podría mejorar las cosas, pero no un pillo o un buscador de fortuna rápida a costa del Estado.

Con esto, queda claro que menos gente capaz y honesta aceptará cargos. Nunca lo hagan amigos, conozco a tantos de ustedes, capísimos, geniales, creativos y honestos y les digo jamás acepten un cargo, peor en espacios donde se mueve mucha plata, acabarán esposados y en prisión, con la vida arruinada, mientras los verdaderos culpables mirarán riendo.

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Sayuri Loza

Friki de la historia, la danza y la ropa, diletante goliardo-sopista de la escuela de Frankfurt