
La ministra de Deportes de Francia, Marina Ferrari, confirmó este viernes (10.07.2026) que el país ha registrado 131 muertes por asfixia por inmersión desde el 19 de junio pasado, cuando comenzaron a notarse los efectos de la pasada ola de calor, que batió numerosos récords históricos, un fenómeno que se está repitiendo de nuevo en la primera mitad de julio aunque con temperaturas ligeramente menos elevadas.
Durante una actividad en las afueras de París, Ferrari precisó que el 55 por ciento de esas muertes se produjeron en zonas de baño no autorizadas y no vigiladas, y el 20 por ciento en lugares privados como piscinas. Respecto a los perfiles de los fallecidos, la ministra remarcó que hay muchas muertes de menores de edad y también de mayores de 60 años.
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«Desafortunadamente, para los menores de 18 años las muertes se han producido sobre todo en zonas de baño no vigiladas o no autorizadas, y para los mayores de 60 años es principalmente en las piscinas privadas donde los accidentes ocurren», explicó. Esta misma jornada, buena parte de Francia se encuentra bajo alerta roja por el calor. Se trata de la tercera ola de altas temperaturas desde mayo.
Nueva ola de calor
En la mayor parte de la mitad oeste del país, las máximas superarán los 36 grados e incluso rozarán los 40 durante el fin de semana, adelantaron las autoridades. De forma más localizada, en el suroeste francés podrían darse máximas de 42 grados durante la jornada del domingo, de acuerdo a las previsiones del instituto meteorológico oficial Météo-France.
Junto a las altas temperaturas continuadas y al debate sobre la falta de preparación de Francia para combatir el calor, la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist, anunció que se van a distribuir 30.000 aparatos de climatización para los hospitales. Rist había dicho la semana pasada que en el país hubo un exceso de 2.025 muertes debido a la ola de calor, la mayor parte de ellas entre personas mayores de 45 años.
Otro foco de preocupación son los incendios forestales, que a lo largo de este año han quemado más de 25.000 hectáreas en todo el país, según detalló el director general de seguridad civil y gestión de crisis, Juien Marion. Esa superficie es ya el doble de la que se había quemado hasta la misma fecha el año pasado. «Tenemos un comienzo de temporada de excepcional intensidad», advirtió Marion.
DZC (EFE, Reuters)