Los incendios registrados en Tarija, Cochabamba y Santa Cruz encienden las alarmas entre bomberos y autoridades locales pues la temporada seca recién inicia.
Fuente: Unitel
Pedro Silva
Bolivia vuelve a mirar con preocupación la temporada seca. Cada año, los incendios consumen bosques, pastizales y áreas protegidas, mientras brigadas de emergencia intentan frenar un fuego que muchas veces supera la capacidad de respuesta del Estado. Los recientes incendios en Tarija, Santa Cruz y Cochabamba encendieron otra vez las alarmas.
Aunque el Gobierno activó operativos, también admitió que los recursos son limitados. “Es insuficiente, hay que ser honesto en ese sentido”, afirmó Roberto Dagner Rivero, viceministro de Defensa Civil.
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La autoridad indicó que el presupuesto para combatir incendios este 2026 alcanza los 6.075.600 bolivianos aproximadamente. También señaló que el país opera con tres helicópteros, aunque solo dos tienen sistema Bambi Bucket para descargar agua.

[Foto: Ministerio de Defensa] / Los bomberos trabajan arduamente para combatir el fuego
Para especialistas y rescatistas, esa capacidad no alcanza. “Bolivia no está preparada para enfrentar este tipo de incendios forestales”, advirtió Fernando Guerrero, comandante y coordinador de SAR Bolivia.
Guerrero explicó que falta equipamiento, sobre todo cuando el fuego sube a serranías, parques nacionales o zonas de difícil acceso. Allí, el apoyo aéreo resulta clave.
Bolivia no cuenta con una flota propia de aviones bomberos y depende de la disponibilidad de aeronaves en cada emergencia. En el incendio reciente de Tarija, por ejemplo, solo trabajaron dos helicópteros, mientras otras aeronaves, incluidos los helicópteros Superpuma, estaban en mantenimiento.
Guerrero recordó que los incendios de copa en zonas boscosas son “casi imposibles de apagarlos desde la base (tierra)”.
Christian Morales Romero, especialista en cooperación internacional, explicó que un helicóptero con sistema Bambi Bucket permite hacer descargas precisas en lugares difíciles y proteger comunidades e infraestructura crítica.
A esto se suma el trabajo de las Fuerzas Armadas, que articulan la respuesta entre Ejército, Fuerza Aérea y la Armada, monitorean focos de calor y movilizan personal cercano ante cada emergencia, según Ángel Estrella, de la Unidad de Emergencias y Ecología.
La Ley 602 establece que la primera respuesta corresponde a los municipios, luego a las gobernaciones y después al Gobierno nacional si la emergencia supera la capacidad local.
Los recursos también son escasos en las regiones. “Tenemos 2 millones de bolivianos para todos los incendios de todo el año”, dijo Rolando Schrupp, vocero de la Gobernación cruceña.
El problema también está en el origen del fuego. Según la información presentada, el 90% de los incendios forestales tiene origen humano. Especialistas piden más control con cámaras, drones, alertas tempranas y campañas para reducir las quemas agrícolas.
