Alerta ambiental en el Golfo Pérsico: enormes manchas de petróleo aparecieron frente a las costas de Irán tras ataques a embarcaciones


Las imágenes de los satélites Sentinel-2 muestran una extensa acumulación frente a la isla de Qeshm, compatible con combustible pesado y una franja diluida que se extiende unos 160 kilómetros.

Dos manchas de petróleo fueron detectadas cerca de Irán tras una serie de ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)Dos manchas de petróleo fueron detectadas cerca de Irán tras una serie de ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)

Fuente: Infobae

Dos grandes manchas de petróleo fueron detectadas en aguas cercanas a Irán, una de ellas frente a la isla de Qeshm, después de una serie de ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. La contaminación ya alcanzó sectores de la costa iraní y elevó la preocupación por el impacto que los enfrentamientos en una de las principales rutas marítimas del mundo pueden provocar sobre el medioambiente.



Las imágenes captadas por los satélites Sentinel-2 permitieron identificar una extensa acumulación de petróleo frente al extremo sur de Qeshm. Parte de la mancha presenta una tonalidad oscura, compatible con combustible pesado, mientras que otra zona, más clara y aparentemente diluida, se prolonga durante unos 160 kilómetros.

En las playas de Suza, en Qeshm, fue registrado un líquido oscuro y con burbujas que llegaba hasta la costa y contrastaba con el agua azul verdosa de la zona.

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Las imágenes satelitales Sentinel-2 identificaron una extensa mancha de petróleo frente a la isla de Qeshm, con un tramo que se extiende unos 160 kilómetros. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)Las imágenes satelitales Sentinel-2 identificaron una extensa mancha de petróleo frente a la isla de Qeshm, con un tramo que se extiende unos 160 kilómetros. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)

John Amos, director ejecutivo de SkyTruth, organización que utiliza imágenes satelitales para localizar derrames, calificó el episodio como un hecho de gran importancia. “Este es el mayor que he visto en los últimos meses, realmente desde que comenzó el conflicto entre Irán y Estados Unidos”, afirmó.

Una segunda mancha fue localizada posteriormente cerca de Sirri, otra isla iraní ubicada en la parte central del Golfo Pérsico, aproximadamente 100 kilómetros al suroeste de Qeshm. La zona es especialmente sensible porque allí existen instalaciones relacionadas con la producción de petróleo y gas en alta mar.

La posible conexión con un ataque en el estrecho de Ormuz

Una de las principales líneas de investigación apunta al Minoan Pioneer, un buque granelero con bandera de Liberia que fue alcanzado por un proyectil el 3 de agosto mientras navegaba cerca de la costa de Omán.

La contaminación por petróleo ya alcanzó sectores de la costa iraní y llegó a las playas de Suza, en Qeshm. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)La contaminación por petróleo ya alcanzó sectores de la costa iraní y llegó a las playas de Suza, en Qeshm. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)

El ataque ocurrió en el contexto de las tensiones militares entre Irán y Estados Unidos y fue atribuido inicialmente a Irán por fuentes de seguridad marítima. Uno de los tripulantes desapareció después del incidente.

El analista Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, sostuvo que la fuga del Minoan Pioneer probablemente estaría detrás de la contaminación observada frente a Qeshm. Una fuente vinculada con la seguridad marítima también señaló que la misma pérdida podría haber alcanzado la isla.

El propio régimen iraní reconoció que la contaminación había llegado a Qeshm. Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Exteriores, afirmó que las primeras evidencias “indican que un buque granelero extranjero” sería el origen.

Sin embargo, todavía no existe una confirmación independiente sobre la causa de las dos manchas ni sobre la composición exacta del material observado. Esa falta de certeza es especialmente relevante en una zona donde los ataques contra barcos y las operaciones militares dificultan el acceso de los equipos encargados de evaluar los daños.

La principal hipótesis vincula la contaminación frente a Qeshm con el Minoan Pioneer, un buque atacado el 3 de agosto cerca de la costa de Omán. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)La principal hipótesis vincula la contaminación frente a Qeshm con el Minoan Pioneer, un buque atacado el 3 de agosto cerca de la costa de Omán. (European Union/Copernicus Sentinel-2/Handout via REUTERS)

 

Omán enfrenta otro derrame de gran magnitud

A este problema se suma una emergencia ambiental distinta frente a Omán. El petrolero Caroline Bezengi permanece encallado cerca de una zona marina protegida y continúa perdiendo crudo ruso.

El buque, que transportaba unas 800.000 toneladas de barriles de petróleo, quedó varado el 30 de junio y desde entonces la contaminación se ha extendido por las aguas cercanas. La mancha llegó además a la costa continental de Omán y amenaza áreas de gran importancia para la biodiversidad marina.

La emergencia frente a Omán no ha sido vinculada al conflicto entre Irán y Estados Unidos. Sin embargo, ocurre en una región afectada por una intensa actividad militar y marítima, lo que complica las tareas de vigilancia, salvamento y contención.

El derrame del Caroline Bezengi llegó a cubrir más de 2.000 kilómetros cuadrados según estimaciones basadas en imágenes satelitales. Entre las especies que podrían verse afectadas figuran las ballenas jorobadas del mar Arábigo y los cormoranes de Socotra, además de otros organismos que dependen de las aguas costeras.

Omán enfrenta otro derrame de petróleo por el encallamiento del Caroline Bezengi, cuya fuga de crudo ruso ya afectó más de 2.000 kilómetros cuadrados y amenaza la biodiversidad marina. (Pléiades Neo © Airbus DS 2026/Handout via REUTERS)Omán enfrenta otro derrame de petróleo por el encallamiento del Caroline Bezengi, cuya fuga de crudo ruso ya afectó más de 2.000 kilómetros cuadrados y amenaza la biodiversidad marina. (Pléiades Neo © Airbus DS 2026/Handout via REUTERS)

Brian Barnes, oceanógrafo especializado en observación satelital de la Universidad del Sur de Florida, advirtió sobre el riesgo que supone dejar avanzar una fuga sin control. “Cuanto más tiempo se filtra el petróleo en un entorno, más puede extenderse y causar daños a los ecosistemas y las costas”.

La evolución de las manchas frente a Irán y del derrame frente a Omán dependerá, en buena medida, de la capacidad para acceder a las zonas afectadas, contener las fugas y determinar con precisión el origen de cada contaminación. Mientras tanto, el Golfo Pérsico y las aguas próximas a Omán enfrentan una creciente amenaza para sus ecosistemas y sus costas.