Bolivia participa activamente en la 17.ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 – UNCCD), que se desarrolla en Ulán Bator, Mongolia, llevando al escenario internacional una agenda centrada en la seguridad hídrica, la lucha contra la sequía, la gestión sostenible de las cuencas y la resiliencia de los territorios.
Fuente: Prensa Ministerio de Producción Sostenible Medio Ambiente y Agua
En representación del Estado Plurinacional de Bolivia, la viceministra de Seguridad Hídrica, Agua, Saneamiento Básico y Riego, Ing. Viviana Mariscal Montaño, participa en reuniones de alto nivel, espacios ministeriales y encuentros bilaterales orientados a fortalecer la cooperación internacional y movilizar recursos para enfrentar los impactos de la desertificación, la degradación de tierras, la sequía y el cambio climático.
Durante la jornada, la delegación boliviana sostuvo reuniones con autoridades y representantes de organismos internacionales, entre ellas Anaclaudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat; Amina J. Mohammed, secretaria general de las Naciones Unidas; Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC); y Andrea Meza Murillo, secretaria ejecutiva adjunta de la UNCCD.
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Estos encuentros permitieron avanzar en gestiones de cooperación técnica y financiera para fortalecer las capacidades de Bolivia en materia de adaptación climática, gestión integral del agua y resiliencia territorial, entre los principales acuerdos y gestiones destacan el impulso al proyecto EU/WOP Resilient Sucre, en alianza con NILSA de España, AECID, ANESAPA y DAQUAS.
Bolivia plantea soluciones concretas frente a la sequía
En el marco del Día del Agua de Mongolia, celebrado este 25 de agosto como parte de las actividades paralelas de la COP17, la viceministra Viviana Mariscal Montaño presentó la posición de Bolivia y planteó que la lucha contra la desertificación debe estar estrechamente vinculada con la seguridad hídrica, bajo el principio de que la tierra y el agua constituyen una sola entidad viva.
Consolidar un Programa de Financiamiento Global de Resiliencia Hídrica de Cuencas Frágiles, destinado a proteger fuentes de agua, zonas de recarga de acuíferos y humedales altoandinos, además de promover la siembra y cosecha de agua y la infraestructura verde como medidas centrales de adaptación frente a la sequía.
Bolivia también planteó la necesidad de contar con financiamiento directo, ágil y no reembolsable para comunidades locales y pequeños productores, así como avanzar en el análisis de mecanismos de canje de deuda externa por restauración de cuencas y protección hídrica.
Alianzas para fortalecer la resiliencia frente a la sequía
En una reunión bilateral con Andrea Meza Murillo, secretaria Ejecutiva Adjunta de la UNCCD, la viceministra boliviana abordó mecanismos de financiamiento y cooperación internacional destinados a fortalecer la capacidad del país para enfrentar la sequía.
Durante el encuentro se analizó, además, la posibilidad de que Bolivia se incorpore al Riyadh Global Drought Resilience Partnership, iniciativa que puede abrir oportunidades para movilizar recursos, impulsar la innovación tecnológica y fortalecer las capacidades nacionales frente a los efectos de la sequía.
Bolivia reafirma su compromiso
La participación de Bolivia en la COP17 reafirma el compromiso del país de avanzar hacia una gestión integral y sostenible del agua, fortalecer la gestión de cuencas, proteger los ecosistemas y promover acciones concretas frente a la sequía y el cambio climático.
Desde Ulán Bator, Bolivia sostiene que no habrá neutralidad en la degradación de la tierra sin justicia hídrica y hace un llamado a la comunidad internacional a pasar de las declaraciones a la acción, movilizando recursos reales, directos e integrales para proteger el agua, restaurar los territorios y garantizar mejores condiciones de vida para las comunidades más vulnerables.
Bolivia apuesta por soluciones concretas para proteger el agua, los territorios y los medios de vida, construyendo territorios más resilientes y avanzando hacia una mayor seguridad hídrica para todos.

