
esferas de almacenamiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la Planta Senkata. Foto: YPFB
La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) encendió una nueva alerta sobre la situación del sector hidrocarburífero y advirtió que Bolivia podría perder su autosuficiencia y convertirse en importador de gas natural entre 2028 y 2030.
La CBHE advirtió que ello ocurrirá, si no se recuperan con urgencia las inversiones en exploración y reposición de reservas.
En el marco de su aniversario número 40, la institución señaló que la producción de gas natural cayó a niveles críticos, alrededor de 27 millones de metros cúbicos diarios (MMm3d), como consecuencia de la declinación de los campos y la falta de nuevos descubrimientos.
Gas
La caída de la producción no solo afecta la capacidad de exportación y el ingreso de divisas. También reduce los recursos que recibe el Estado y pone en riesgo el abastecimiento del mercado interno, según la Cámara.
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“Bolivia se encuentra al borde de perder su autosuficiencia y convertirse en importador de gas natural entre 2028 y 2030”, advierte la CBHE.
El pronunciamiento de lña cámara se suma a la preocupación de Fundación Milenio que también pronosticó esa posibilidad.
Una nueva ley
Ante este escenario, la Cámara considera urgente la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos, aunque remarca que una modificación normativa tendrá resultados únicamente si se traduce en condiciones concretas para atraer capital hacia la exploración y explotación.
Entre los elementos que considera indispensables menciona contratos claros y estables, seguridad jurídica, reducción de la burocracia, permisos con plazos definidos, cumplimiento oportuno de las obligaciones estatales y mecanismos que eviten cambios unilaterales o discrecionales.
La CBHE sostiene que la seguridad jurídica no depende únicamente del contenido de una ley, sino también de que el Estado respete los contratos, cumpla sus compromisos y ofrezca mecanismos confiables para resolver controversias.
El costo de explorar
Uno de los principales obstáculos está relacionado con el riesgo y el costo de la exploración. De acuerdo con la Cámara, un pozo exploratorio puede requerir una inversión cercana a $us 100 millones, mientras que solo dos o tres de cada diez perforaciones tienen éxito en promedio.
En ese contexto, Bolivia compite por capital con otros países de la región que ofrecen condiciones contractuales, tributarias y regulatorias más atractivas.
La CBHE también cuestiona el nivel de participación estatal o government take. Según sus datos, en Bolivia puede alcanzar entre 82% y 95%, frente a niveles de entre 50% y 60% que se observan habitualmente en otros países de la región.
Por ello, plantea buscar un equilibrio que permita al Estado obtener una renta adecuada, pero que también deje al inversionista un retorno razonable frente al elevado costo y riesgo de la actividad exploratoria.
Expectativa por la nueva Ley de Hidrocarburos
La Cámara señaló que permanece expectante ante el proyecto de Ley de Hidrocarburos anunciado por el Gobierno, que busca ampliar la participación privada en la exploración y explotación e incorporar incentivos para el desarrollo de nuevos campos.
También valoró que el proyecto de Ley de Inversiones, actualmente en trámite, contemple mayores garantías para la inversión privada. Sin embargo, advirtió que esta norma por sí sola no será suficiente para recuperar la confianza de los inversionistas.
Para la CBHE, será necesario que las nuevas reglas estén acompañadas por señales concretas: respeto a los contratos, cumplimiento de las obligaciones estatales, previsibilidad y permisos otorgados dentro de plazos razonables.
El problema trasciende al sector petrolero
La recuperación de la exploración y de las reservas es presentada por la Cámara como una necesidad que va más allá de las empresas hidrocarburíferas. El gas natural tiene un peso central en la economía y en la vida cotidiana del país.
Según la institución, alrededor del 70% de la generación eléctrica depende del gas natural, mientras que más de 5,5 millones de personas cuentan con gas domiciliario. Además, diferentes sectores productivos requieren un suministro estable para mantener sus operaciones.
La CBHE considera que Bolivia todavía tiene potencial geológico, experiencia técnica e infraestructura para recuperar su posición en el mercado regional, particularmente ante la demanda de gas de Brasil. Sin embargo, advierte que ese potencial no se traducirá en nuevas reservas ni producción sin inversiones sostenidas.
Al cumplir 40 años, la Cámara sostuvo que la situación exige pasar de las advertencias a las decisiones. La prioridad, señala, es generar las condiciones para que vuelvan las inversiones, se repongan las reservas y se garantice el abastecimiento energético antes de que la caída de la producción termine comprometiendo la soberanía energética y la competitividad del país.
