España y Marruecos aseguran haberse preparado contra cualquier afluencia de migrantes hacia el enclave español de Ceuta, tras constatar una nueva oleada de desinformación en redes sociales.

La frontera entre España y Marruecos en el enclave de Ceuta, en el norte de África, se blinda ante la posibilidad de que miles de personas intenten este sábado 15 de agosto acceder al territorio español de forma masiva como ocurrió hace dos semanas provocando una crisis todavía no resuelta.
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El Gobierno español ha instalado barreras marítimas para impedir que el acceso a nado a la ciudad norteafricana. También ha incrementado la presencia de policías y militares. Además, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, advierte de que cualquier persona que atraviese la frontera de manera irregular será devuelta a Marruecos.
Al otro lado de la frontera, Marruecos también ha incrementado la presencia de agentes de policía y soldados antes los mensajes que alientan a entrar a Ceuta este sábado aprovechando que es día festivo en España.
«Se han tomado todas las medidas necesarias para impedir cualquier intento de cruce ilegal e interceptar a cualquier persona que intente participar en él», declaró Rachid El Khalfi, portavoz del ministerio marroquí del Interior.
El ministerio precisó que había «detectado en los últimos días la circulación de publicaciones y de mensajes anónimos en algunas redes sociales que incitan a la organización de intentos de cruce colectivo e ilegal hacia Ceuta y Melilla», el otro enclave español en el norte de África, situado a 400 km al este de Ceuta.
Según las autoridades, se emprenderán acciones judiciales contra quienes transmitan esas publicaciones.
En la ciudad de Ceuta todavía permanecen 5.000 personas de las que accedieron hace dos semanas nadando cerca de la costa. Muchas de ellas son menores de edad que deben ser acogidos, según la legislación española, aunque su traslado a la península ibérica no tiene fecha mientras los recursos de atención en Ceuta están desbordados.
El Ministerio del Interior marroquí llamó a «las autoridades españolas (…) a asumir su responsabilidad y a acelerar los procedimientos de retorno» de esos menores.
La crisis migratoria dejó 11 muertos del lado marroquí, según Rabat. En territorio español, al menos 80 personas murieron, según una comisión española de especialistas forenses.
