Colombia agota las 72 horas decisivas para encontrar supervivientes tras el terremoto que deja 265 muertos


Las labores de rescate en Cali y otras ciudades continúan mientras el presidente declara emergencia económica para atender a los damnificados. Más de 11.000 viviendas han sido destruidas.

Un rescatista usa un micrófono para escuchar a las víctimas en la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto en Colombia.

Un rescatista usa un micrófono para escuchar a las víctimas en la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto en Colombia. | Foto: AFP

Las 72 horas consideradas decisivas para encontrar supervivientes tras el mortífero terremoto en Colombia llegan a su fin este jueves, mientras cerca de 500 personas permanecen desaparecidas y podrían encontrarse bajo edificios derrumbados.

El sismo magnitud 7,4 ocurrido el último lunes y considerado el más potente registrado en Colombia en lo que va del siglo, deja hasta el momento 265 muertos y unos 3.500 heridos.

En Cali, Pereira y otras ciudades del oeste del país, los grupos de rescate trabajan sin cesar. A las 7.34 a. m. de este jueves se cumplen 72 horas desde el terremoto, un periodo considerado clave para las labores de búsqueda y rescate.

Valeria Cardona, una estudiante de 26 años, busca a dos de sus primos en Cali. “Tenemos sospechas de su localización, pero no hay pruebas de vida”, explicó. “La esperanza es lo último que se pierde, pero estamos angustiados ante la posibilidad de recibir una noticia que no queremos”, añadió.

A Cali llegó un grupo de los Topos, los célebres rescatistas mexicanos que se encontraban en la vecina Venezuela, donde un doble sismo causó más de 6.000 fallecidos el 24 de junio.

«Todos venimos de Venezuela, de La Guaira. Ahora estos 41 días que estuvimos trabajando ahí nos hicieron más fuertes, porque superamos el hambre, el dolor, la desvelada», dijo Héctor Méndez, de 80 años y presidente de Topos Aztecas.

«No se sientan víctimas. Esto no es un horario de oficina ni de taller. Esta es la vida real, donde sale la mejor parte del espíritu. Son cosas de la naturaleza que pasan», añadió.

Atención a damnificados

El terremoto tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el Chocó, una de las regiones más pobres del país.

Quibdó, la capital del departamento, fue la más afectada, con un saldo de 14 fallecidos. Pero allí ya terminó la fase de búsqueda y rescate, dijo la gobernadora Nubia Córdoba, al anunciar que se concentrará ahora «en la fase de respuesta enfocada en la atención a los damnificados».

«Ya no buscamos a nadie bajo los escombros por la misericordia de Dios. Esta familia a la que buscábamos se encuentra con nosotros y ya está recibiendo la atención requerida», dijo la gobernadora.

El presidente Abelardo de la Espriella, que tomó posesión tres días antes del sismo, decretó la emergencia económica, una medida que lo faculta a crear impuestos y modificar el presupuesto sin pasar por el Congreso, pese a su consigna de no crear más tributos.

También anunció la creación de un fondo con ayudas internacionales para atender a las víctimas del sismo.

«Esta crisis (…) nos agarra en un momento difícil, en medio de una crisis fiscal», declaró de la Espriella.

Según cifras oficiales, más de 11.000 viviendas han quedado destruidas y miles de familias se encuentran sin hogar.

Muchas de ellas ya han pasado estas noches a la intemperie, ya sea porque sus casas han sufrido daños o porque temían réplicas.