
Colombia dio un nuevo giro a su política de seguridad al autorizar a Estados Unidos a participar en operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico. El anuncio se realizó en Panamá por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien destacó el respaldo del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella.
La decisión coincide con la incorporación formal del país al Escudo de las Américas, una coalición antidrogas impulsada por Donald Trumpque reúne a una veintena de naciones de América Latina y el Caribe. El acuerdo busca fortalecer la coordinación regional frente a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
«A través del recién inaugurado presidente, Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, y autorizó operaciones militares conjuntas», señaló Hegseth durante el encuentro celebrado en la capital panameña.
El mandatario colombiano ha planteado una estrategia de confrontación directa contra las estructuras armadas que operan en su territorio. De la Espriella prometió enfrentarlas «sin tregua» y descartó la posibilidad de negociar acuerdos de paz con estas organizaciones, en medio de una escalada de violencia que afecta a distintas regiones del país.
Washington, por su parte, contempla destinar US$1.000 millones para reforzar la seguridad colombiana, en un país considerado el principal productor mundial de cocaína. Estados Unidos constituye, a su vez, el mayor mercado de consumo de esta droga. De acuerdo con la Fundación Ideas para la Paz, alrededor de 25.000 personas integrarían grupos armados ilegales que obtienen recursos mediante actividades como el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
Alianza regional contra el crimen organizado
La adhesión colombiana al Escudo de las Américas quedó formalizada mediante un memorando de entendimiento firmado por Hegseth y el ministro de Defensa, Jorge Mora. El acto contó también con la participación del senador republicano Bernie Moreno y se desarrolló en Panamá.
El Ministerio de Defensa colombiano sostuvo que la decisión “reafirma el compromiso de Colombia con una respuesta hemisférica coordinada frente al terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y las demás amenazas que afectan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad” de la región.
El acercamiento supone un cambio respecto de la relación mantenida durante el gobierno de Gustavo Petro, caracterizada por frecuentes diferencias con la administración Trump. Con la llegada de De la Espriella a la Presidencia, Bogotá y Washington vuelven a profundizar sus vínculos en materia de defensa.
