Aporta el 27% del PIB y reúne industria, banca, comercio, biodiversidad y poder político. Tres voces resaltan su carácter rebelde, resiliente, diverso, cosmopolita y productivo
Fuente: El Deber
Por Yolanda Mamani Cayo
Diversidad a toda prueba y en todos los ámbitos. Así describen a La Paz tres voces paceñas, que resaltan su capacidad para resistir los embates políticos, sociales y económicos más duros. La consideran resiliente porque soporta la adversidad; rebelde porque, pese a las crisis, vuelve a levantarse; y diversa porque reúne una extraordinaria variedad de climas, paisajes, culturas e identidades. También es cosmopolita: como sede de Gobierno, concentra a las representaciones diplomáticas acreditadas en Bolivia, que conviven con una sociedad plural.
La Paz es la segunda economía más importante del país. Pese al estancamiento de mayo y junio, aporta cerca del 27% del Producto Interno Bruto nacional. Ese dinamismo se sostiene en dos polos: El Alto, núcleo de la industria manufacturera, el comercio y el emprendimiento; y la ciudad de La Paz, centro de la banca y los servicios. Su oferta exportadora incluye joyería, estaño, zinc, café, madera y oro, destaca el concejal Fabián Yaksic.
“La Paz es el punto neurálgico donde se toman las decisiones para beneficio de los once millones de bolivianos”, afirma el senador José Manuel Ormachea. Recuerda que la ciudad es sede de los órganos Ejecutivo, Legislativo y Electoral, lo que la convierte en escenario de los grandes debates del país. Esa centralidad también implica cargar con el peso de la burocracia estatal.
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Rebelde y resiliente
Para la diputada Cecilia Requena, La Paz aporta a Bolivia un sólido sentido de unidad dentro de la diversidad. También es rebelde porque, en momentos de crisis política, “ha demostrado un consistente compromiso con la defensa y sostenimiento de la democracia del país y la justicia social”. Esa rebeldía está unida a una resiliencia puesta a prueba una y otra vez, agrega Ormachea, al recordar el cerco de casi dos meses. “Nadie nos supera en resiliencia en este país. Sabemos aguantar la adversidad y la hemos vuelto nuestra aliada y nos rebelamos contra las dificultades superando las adversidades”, sostiene.
Requena y Yaksic coinciden en que otra de las mayores riquezas paceñas es su diversidad geográfica y biológica. El departamento reúne múltiples pisos ecológicos: desde los más de 4.000 metros sobre el nivel del mar de El Alto y las cumbres de la cordillera Real hasta los valles, los Yungas y la Amazonía, que desciende a unos 250 metros. “La Paz es altiplano, montañas, valles interandinos, bosques montañosos, así como selva y pampas amazónicas. En La Paz está el lugar más biodiverso del planeta: el Parque Nacional Madidi”, destaca Requena.
Esa variedad sostiene la minería, el comercio, la industria, el turismo y la producción de café, cacao, frutas, tubérculos y camélidos. “Eso es La Paz: es amazónica, cosmopolita y metropolitana; tiene valles y altiplano. Tenemos todo”, concluye Yaksic.
El fricasé deleita el paladar más exigente y reconcilia al mundo
La primera comida que prueba un paceño un 1° de enero de cada año es un gran plato de un humeante fricasé acompañado de una crocante marraqueta y un locoto.
No solo es por deleitar el paladar, sino que se convirtió en un ritual de la buena suerte y prosperidad para todo el año. El fricasé es una sopa bien sazonada con ajo, ají amarillo y especias, cuyo ingrediente principal es la carne de cerdo que es cocinada a fuego lento por horas. Se la sirve sobre una cama de mote pelado blanco y unos cuantos chuños.
Otros platillos paceños por excelencia son el chairo que es una sopa de chuño con carnes de res y cordero acompañada de un crocante chicharrón, además del Plato Paceño, típico de Alasita.
Datos y cifras
Capital: Nuestra Señora de La Paz
Población: 3.030.917
habitantes (Censo 2024)
Superficie: 133.985 km²
Provincias y municipios:
La Paz se organiza en 20 provincias y 87 municipios, articulados por el Gobierno Autónomo Departamental y los gobiernos municipales. Para la planificación territorial se agrupa en siete regiones: Metropolitana, Altiplano Norte, Altiplano Sur, Valles Norte, Valles Sur, Yungas y Amazonía. Esta diversidad reúne desde las riberas del Titicaca y las cumbres de la cordillera Real hasta valles interandinos, bosques yungueños y llanuras amazónicas. Su economía combina comercio, servicios, minería, turismo y producción agropecuaria. En el altiplano destacan la papa, la quinua, leche y los camélidos; en los valles y Yungas, café, coca, cítricos y frutas; y en el norte amazónico, cacao, castaña y actividad forestal. Su geografía favorece rutas hacia Perú y Chile y conecta el occidente con la Amazonía.
