La mayoría conservadora permite al Gobierno seguir adelante con su plan para modificar las normas del voto por correo antes de las elecciones de noviembre.

Por Patrícia Vasconcellos, corresponsal en Washington
La Corte Suprema de Estados Unidos ha concedido una victoria al Gobierno de Trump en la disputa sobre las nuevas restricciones al voto por correo, a poco más de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre. Por seis votos contra tres, la mayoría conservadora del Tribunal anuló este lunes una resolución que impedía al Gobierno federal seguir adelante con partes de una orden ejecutiva firmada por Trump en marzo.
La resolución, dictada con carácter de urgencia, no significa que el máximo tribunal haya considerado que las medidas sean constitucionales. Los jueces analizaron una cuestión más concreta: si los 23 estados, además del Distrito de Columbia, que interpusieron una demanda contra la orden presidencial, ya habían demostrado un perjuicio suficiente para impugnarla. La mayoría aceptó el argumento del Gobierno de que la demanda se había presentado demasiado pronto, antes de que las agencias federales concluyeran las normas necesarias para poner en práctica el plan.
El litigio vuelve ahora a los tribunales inferiores y se prevé que continúe en las próximas semanas, lo que aumenta la incertidumbre sobre qué normas estarán vigentes cuando los estadounidenses comiencen a votar en las elecciones del 3 de noviembre.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Lo que Trump quiere cambiar
La orden ejecutiva establece un cambio significativo en la participación del Gobierno federal en la gestión del voto por correo, que tradicionalmente ha estado bajo el control de los estados. Entre las medidas previstas en la orden ejecutiva se encuentra la creación de listas federales de ciudadanos considerados aptos para recibir papeletas electorales por correo. Se ordenaría al Servicio Postal de Estados Unidos que entregara papeletas únicamente a los votantes que figuraran en dichas listas.
Los estados también tendrían que facilitar información sobre sus votantes y adaptar los sobres utilizados en el voto por correo para permitir nuevos mecanismos de seguimiento. Donald Trump afirma que los cambios son necesarios para combatir el fraude electoral e impedir que voten personas que no tienen la ciudadanía estadounidense.
El voto de los no ciudadanos en las elecciones federales ya es ilegal en Estados Unidos, y diversos estudios e investigaciones electorales han detectado casos aislados de este tipo.
