
La falta de diésel vuelve a encender las alertas en el sector agropecuario. El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que el sector productivo ya no puede garantizar que los precios de los alimentos se mantengan estables si persisten los problemas de abastecimiento de combustible.
“Muy preocupados por el tema del diésel, el sector agropecuario ya no se hace responsable si en el futuro siguen subiendo los precios de la canasta familiar boliviana”, afirmó Frerking.
El dirigente recordó que durante los 53 días de bloqueos el sector agropecuario advirtió que las interrupciones en las rutas terminarían afectando la provisión de alimentos. Como ejemplo, señaló el caso del pollo, cuyo precio, según indicó, ya superó los Bs 30 por kilo.
“Lo dijimos en los 53 días de bloqueos que no iba a haber pollo. Ahora el pollo ya pasó los Bs 30 el kilo porque se fracturó la cadena productiva”, sostuvo.
Diésel
Para la CAO, el problema actual no se limita al precio del combustible. La escasez de diésel está generando dificultades para trasladar insumos y productos, abastecer granjas y centros de acopio, además de complicar las labores agrícolas.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Frerking cuestionó que los incrementos de precios sean atribuidos directamente a los productores. Explicó que detrás de las variaciones existe un problema logístico que afecta a toda la cadena productiva.
“Después dicen que el productor subió el precio y no es así. Aquí ya hay un problema logístico de poder abastecer las granjas, de abastecer los centros de acopio”, señaló.
Campaña de verano
Una de las principales preocupaciones del sector está relacionada con la próxima campaña agrícola de verano, debido a que varios productores todavía enfrentan dificultades para preparar sus terrenos.
“Realmente ya hay sectores en terapia intensiva y sectores que no están pudiendo preparar sus terrenos para la gran campaña de verano”, alertó.
Según el dirigente, la campaña de verano es estratégica para el abastecimiento interno, ya que de ella surge aproximadamente el 80% de la seguridad alimentaria de Bolivia.
Por ello, advirtió que una prolongación de los problemas con el diésel podría terminar afectando no solamente al productor, sino también a los consumidores, a través de menores volúmenes de producción y mayores costos de transporte y comercialización.
“Si no tenemos el diésel oportuno vamos a seguir afectando las cadenas productivas”, afirmó.
Transparentar
Frente a esta situación, la CAO planteó avanzar hacia una mayor apertura del mercado de combustibles. Frerking sostuvo que el precio del diésel debe transparentarse y que se permita a empresas privadas, agroindustrias y productores que tengan capacidad hacerlo importar combustible.
“Tenemos que permitir que los privados, agroindustrias, empresas y empresarios que quieran traer combustible, que lo hagan”, planteó.
La propuesta también contempla que los surtidores puedan ofrecer combustible a precio internacional, de manera que los consumidores tengan distintas alternativas de compra.
“Que en todos los surtidores haya precio internacional para que ya uno vea cuál le conviene, pero que haya”, sostuvo.
La advertencia del sector agropecuario llega en un momento en que la evolución de los precios de los alimentos vuelve a estar estrechamente vinculada con el abastecimiento, el transporte y la disponibilidad de combustible. Para los productores, garantizar el diésel de manera oportuna será determinante para evitar que las dificultades logísticas terminen trasladándose nuevamente al precio de los alimentos y al bolsillo de las familias bolivianas.
