El petróleo volvió a caer: cedió 2,15% y cerró debajo de USD 90 ante el aumento del suministro desde Medio Oriente


El descenso se produce en plena disputa entre Estados Unidos e Irán sobre el control del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una parte sustancial del petróleo mundial y que ambos países aseguran dominar
Los precios del petróleo cayeron por la expectativa de que el flujo mundial de crudo alcance para cubrir una demanda revisada a la baja.
Fuente: Infobae
Los precios del petróleo cayeron este jueves con fuerza, arrastrados por la creciente convicción de los mercados de que el flujo mundial de crudo, incluido el que sale de Medio Oriente a través del estrecho de Ormuz, será suficiente para cubrir una demanda que los principales organismos energéticos acaban de revisar a la baja. El crudo Brent del Mar del Norte, de referencia en Europa, con entrega en octubre, retrocedió 2,15%, hasta los USD 87,07 por barril. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), con entrega en septiembre, bajó 2,43%, hasta los USD 81,25.
El descenso se produce en plena disputa entre Estados Unidos e Irán sobre el control del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una parte sustancial del petróleo mundial y que ambos países aseguran dominar. La falta de datos verificables sobre el tráfico real ha dividido a los analistas. Arne Lohmann Rasmussen, analista de la firma danesa Global Risk Management, reconoció que el mercado carece de certeza sobre el volumen exacto de crudo que logra cruzar el paso.
Para la consultora Eurasia Group, en cambio, existe un elemento que sí parece confirmado: los llamados flujos clandestinos que siguen atravesando Ormuz están aliviando la presión sobre el mercado. Según esta firma, un número creciente de petroleros opta por navegar con sus transpondedores AIS apagados, los dispositivos que permiten su geolocalización, para evitar ser blanco de ataques o sanciones mientras completan sus cargamentos. Esta práctica dificulta cualquier cálculo preciso sobre el tráfico real por el estrecho.
Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas del banco sueco SEB, sostuvo que el volumen diario que transita por Ormuz es muy superior al que se asumía hasta ahora. Esa percepción se vio reforzada por unas declaraciones del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien afirmó el martes que cerca de 9 millones de barriles diarios siguen saliendo del Golfo Pérsico a través del estrecho, una cifra que supera ampliamente las estimaciones que manejaba buena parte del mercado.
La disputa entre Estados Unidos e Irán por el estrecho de Ormuz mantiene la incertidumbre sobre el tráfico real de petróleo.La disputa entre Estados Unidos e Irán por el estrecho de Ormuz mantiene la incertidumbre sobre el tráfico real de petróleo.
El desplome de los precios no obedece únicamente a la oferta. La Agencia Internacional de la Energía (AIE), con sede en París y que asesora a los países industrializados en materia energética, indicó el miércoles que prevé para 2026 una contracción del consumo mundial de petróleo de 1,6 millones de barriles diarios, muy por encima de la caída de un millón de barriles diarios que había proyectado en su informe anterior. El organismo atribuyó el ajuste al encarecimiento reciente del crudo y a las restricciones de suministro derivadas del conflicto entre Washington y Teherán.
La corrección de la AIE no fue un caso aislado. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo ese mismo miércoles su previsión de crecimiento de la demanda mundial para 2026 hasta los 580.000 barriles diarios, el cuarto recorte de esta estimación en lo que va de año. La coincidencia entre dos organismos que habitualmente difieren en sus lecturas del mercado —la AIE suele representar a los países consumidores y la OPEP a los productores— reforzó la percepción bajista entre los operadores.
El trasfondo de esta jornada bursátil es un conflicto que lleva meses alterando el mercado energético global. Desde la escalada militar entre Estados Unidos e Irán, el estrecho de Ormuz ha pasado por fases de bloqueo, tregua y reanudación de hostilidades, cada una de las cuales ha disparado primas de riesgo que después se han ido diluyendo a medida que el tráfico comercial demostraba mayor resistencia de la anticipada. Esa alternancia entre pánico y normalización explica en buena parte la volatilidad que han mostrado el Brent y el WTI en las últimas semanas.
Con la oferta demostrando más elasticidad de la esperada y la demanda debilitándose en las principales economías, el mercado del petróleo afronta una combinación que, de sostenerse, apunta a una presión bajista prolongada sobre los precios, salvo que un ataque directo contra infraestructuras de exportación iraníes o una escalada bélica de mayor calado vuelva a alterar el equilibrio actual.