El precio del pollo da un respiro a los bolsillos y baja hasta Bs 18 el kilo


En dos semanas el precio de la carne blanca cayó, aunque los comerciantes advierten que el valor todavía depende del abastecimiento, el transporte y la disponibilidad de combustible. En cambio, la carne de res se comercializa hasta en Bs 68 el kilo.

El precio del  pollo da un respiro a los bolsillos  y baja hasta Bs 18  el kilo

El precio de pollo tiene un comportamiento volátil. Ahora se ubica con una tendencia hacia la baja. Foto: Fuad Landívar

Fuente: El Deber



Por Juan Carlos Salinas

 

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El precio de la carne de pollo comienza a dar una tregua a las familias bolivianas después de haber registrado una fuerte escalada durante las primeras semanas de agosto. En los mercados donde se comercializa actualmente entre Bs 17 y Bs 18 el kilo, el producto vuelve a ubicarse entre las alternativas más accesibles para los compradores que buscan proteínas para su alimento diario.

La reducción resulta significativa si se compara con lo ocurrido apenas unas semanas. El 4 de agosto, el pollo llegó a comercializarse hasta en Bs 30 el kilo en Santa Cruz. Una semana después, el precio todavía se encontraba entre Bs 26 y Bs 28 en el mercado Abasto.

El cambio fue más evidente durante la segunda mitad del mes. El 17 de agosto, un recorrido por el antiguo Abasto encontró el kilo en Bs 19, después de haber alcanzado un máximo de Bs 29. La pechuga se vendía en Bs 28, la pierna con muslo en Bs 22 y las alas en Bs 26.

El 24 de agosto, el precio continuó descendiendo. En el mercado de la Villa Primero de Mayo se encontró el kilo de pollo en Bs 18,50 mientras las comerciantes señalaron que durante los días anteriores había llegado a Bs 22 y Bs 25. Con el precio actual de Bs 18, la diferencia frente al máximo de Bs 30 registrado a comienzos de mes alcanza los Bs 12 por kilo, equivalente a una reducción del 40%. Incluso tomando como referencia los Bs 26 registrados el 11 de agosto, la disminución hasta Bs 18 representa alrededor del 31%.

Cambios en las compras

La evolución del pollo también tiene un efecto sobre el comportamiento de los consumidores. Cuando el precio subió con fuerza, las familias comenzaron a buscar sustitutos, especialmente carne de res y cerdo. En el mercado antiguo Abasto, comerciantes señalaron que el encarecimiento del pollo había impulsado una mayor demanda de carne vacuna.

Ahora, con la caída del precio de la carne blanca, la relación vuelve a cambiar. Un kilo de pollo puede costar alrededor de Bs 18, mientras que un kilo de carne de res de primera se encuentra en Bs 68 y el corte de segunda en Bs 58, de según los precios actuales.

La diferencia es considerable: comprar un kilo de carne de primera implica desembolsar unos Bs 50 más que por un kilo de pollo a Bs 18. En el caso de la carne de segunda, la brecha es de aproximadamente Bs 40.

Esto explica por qué el pollo mantiene un papel central en la canasta alimentaria. Para una familia que compra varios kilos de proteína durante la semana, sustituir carne vacuna por pollo puede representar un ahorro importante.

La carne de res sigue cara

Mientras el pollo experimenta una baja de precio, la carne de res continúa en niveles altos. El precio de referencia para el consumidor se ubica actualmente alrededor de Bs 68 el kilo para la carne de primera y Bs 58 para la de segunda.

Estos valores muestran que la caída de la inflación registrada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) no significa que todos los alimentos han vuelto a los precios que tenían antes de la escalada registrada durante los meses de bloqueos y problemas de abastecimiento.

De hecho, el INE informó que en julio el Índice de Precios al Consumidor cayó 2,79%, principalmente por la normalización progresiva del abastecimiento después del levantamiento de los bloqueos de mayo y junio. Entre los productos que más contribuyeron a esa caída estuvieron precisamente la carne de pollo y la carne de res.

El dato muestra que existe una relación directa entre la disponibilidad física de los alimentos y el precio que termina pagando el consumidor.

Combustible, variable clave

El comportamiento del precio del pollo no depende únicamente de costos de producción en granjas. La cadena incluye el traslado de los insumos, la distribución de los animales y, finalmente, el transporte de la carne hacia los mercados.

La falta de combustible fue señalada por comerciantes como uno de los factores que presionaron los precios durante agosto. En el caso de la carne de cerdo, por ejemplo, vendedores del Abasto cruceño atribuyeron un incremento de aproximadamente Bs 1 por corte registrado desde el 10 de agosto a las dificultades para trasladar el ganado desde las granjas.

Por eso, la caída del pollo hasta los Bs 18 representa un alivio para el consumidor, pero no necesariamente significa que el mercado haya recuperado una estabilidad definitiva.

El antecedente reciente muestra la velocidad con la que puede cambiar el precio. En cuestión de días, el kilo pasó de Bs 30 a Bs 18, mientras que en Cochabamba los comerciantes reconocen que las variaciones diarias son ahora más pronunciadas.

La fotografía del mercado deja una conclusión: el pollo es actualmente una de las opciones de proteína animal de menor precio, pero su ventaja depende de que se mantenga el abastecimiento y no vuelvan a aparecer interrupciones en la cadena de producción y transporte.