Frente a El Niño, EPSAS activa su Plan de Gestión de Sequías


El proyecto consiste en mantener operativa las fuentes alternativas de emergencia e interconexión de los sistemas.

La Paz entró bajo un esquema de protección absoluta tras activarse el Plan de Gestión de Sequías para enfrentar el fenómeno de El Niño. Este blindaje total busca evitar el desabastecimiento de agua en el área rural y urbana.



Así se busca garantizar que el impacto del calentamiento global no destruya el sustento de las regiones más críticas en La Paz y El Alto.

El Plan de Gestión de Sequías fue diseñado y estructurado por la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), luego de la severa crisis hídrica que afectó a la región metropolitana en 2016. El proyecto se consolidó con el apoyo de cooperación extranjera para aplicarse como un mecanismo de contingencia y seguridad hídrica.

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¿En qué consiste el Plan de Gestión de Sequías? El proyecto tiene cuatro ejes: El monitoreo constante de los niveles de los embalses y el comportamiento de las precipitaciones pluviales; la generación de información de oferta, tratamiento y demanda para el correspondiente análisis en base a las capacidades de la infraestructura actual.

Asimismo, se basa en mantener operativa las fuentes alternativas de emergencia e interconexión de los sistemas. Además de adoptar medidas de concientización de la población incentivando el uso adecuado del agua en hogares e industrias.

DOCUMENTO

El interventor de EPSAS, Édgar Landívar, explicó que el documento ha servido de base para la ejecución de medidas preventivas y operativas en periodos críticos posteriores, como los ajustes aplicados durante 2023 y las activaciones vigentes, para proteger las reservas de agua.

“Este Plan de Gestión de Sequías en el año 2025 fue objeto de una evaluación por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Evaluación que destacó que, si bien la construcción de nuevas represas fue un factor determinante, el plan constituyó la herramienta clave para que EPSAS administrara con eficiencia las reservas de agua y redistribuyera el recurso hídrico entre las zonas. De esta manera, las ciudades superaron la emergencia sin sufrir racionamientos ni interrupciones en el servicio”, afirmó Landívar a La Razón.

La explicación de la autoridad proviene luego de que varias instituciones científicas y gubernamentales advirtieron que en lo que resta de este 2026 y parte de 2027, el fenómeno de El Niño podría evolucionar hacia un “Súper Niño” con una intensidad extrema y destructiva, generando graves riesgos de sequías prolongadas en algunas regiones y altas temperaturas e incendios forestales seguidos de lluvias intensas en otras.

EL NIÑO 

Por ejemplo, los especialistas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) coincidieron en que los fenómenos de El Niño de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016 son los únicos eventos de esta categoría registrados hasta el momento. Estos constituyen la referencia para evaluar la evolución del fenómeno actual. No obstante, aclararon que las proyecciones responden a modelos climáticos y probabilidades.

Esas advertencias obligaron al Gobierno Municipal de La Paz a adelantarse con las medidas de prevención y dictar alerta roja ante el riesgo de sequía y una posible escasez del líquido elemento.

El alcalde de La Paz, César Dockweiler, justificó la medida con que existe un 97% de probabilidad de que los efectos de El Niño se extiendan hasta abril, lo que podría afectar la provisión de agua en el municipio.

“Hay un 97% de probabilidad de que se extienda hasta el mes de abril, y eso sí nos pone en una situación muy crítica de la provisión de agua a las familias paceñas”, afirmó el alcalde paceño.

SUMINISTRO 

Sin embargo, el interventor de EPSAS garantizó el suministro continuo de agua potable para La Paz, El Alto y municipios vecinos hasta la próxima época de lluvias, descartando un desabastecimiento a pesar de las alertas climáticas locales.

“El Plan de Gestión de Sequías está diseñado para mitigar los impactos de sequías, causada principalmente por el fenómeno de El Niño en nuestra región. Asegura la continuidad del suministro de agua potable a la población, minimizando la necesidad de cortes o racionamientos severos”, enfatizó la autoridad.

Según la información de la empresa, las 10 represas de La Paz y El Alto operan a un promedio de 72,4% de su capacidad. Y, la represa de Milluni que abastece a El Alto se encuentra con cerca del 54%.

Landívar señaló que, precisamente, el Plan de Gestión de Sequías es el que se aplica para enfrentar una posible crisis hídrica. En ese marco, rechazó la alerta roja emitida por el alcalde Dockweiler.

Con un informe técnico, Landívar afirmó que, al momento, las 10 represas que alimentan con el líquido elemento a La Paz y El Alto cuentan con 72,4%.

“Nos sorprendió de manera abrumante el haber declarado alerta roja en el municipio de La Paz. Para el 20 de agosto de 2026, el volumen disponible en las represas alcanza a 44.0 millones de metros cúbicos (m3). Dichos niveles operan dentro de los márgenes de seguridad requeridos para esta época del año. Y, se sitúan en valores cercanos, aunque ligeramente inferiores, al promedio histórico del período de estiaje”, explicó.

ALMACENAMIENTO 

No obstante, acotó, el almacenamiento actual supera en 7 millones de metros cúbicos al registro del año de sequía 2023. Con esa cifra, se tiene un colchón de volumen útil suficiente para mantener el abastecimiento a la población hasta inicio de las próximas lluvias.

Ante las advertencias por la llegada de El Niño, la directora de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), Liesel Ramírez explicó que, según el informe de EPSAS, se verificó las proyecciones del indicador de escasez coyuntural se encuentra en la situación de la normalidad en las unidades territoriales, Este y Oeste. No obstante, dijo, que la Unidad Territorial Este se encuentra próximo a la situación de prealerta para septiembre de este año.

“En la Unidad Territorial Oeste se prevé que alcance la fase de prealerta a finales de la gestión. Es necesario aclarar que en ninguna de las unidades territoriales se llegaría a la fase de emergencia. Por ello, no se realizaría al racionamiento de agua a la población. Sin embargo, es oportuno recalcar que depende del uso eficiente del agua por parte de la población. El objetivo es no llegar a situaciones de emergencia”, explicó la directora a La Razón.

Tanto Landívar como Ramírez señalaron que, aunque está garantizada la provisión de agua hasta la llegada de las lluvias, es fundamental hacer el uso racional.

Para octubre, el Plan de Sequías será presentado como un modelo para ser aplicado en todo el país y en Latinoamérica.