Gaza: Ante su desarme forzado, Hamás se debate entre el pragmatismo y su identidad


Jared Kushner se reunió el lunes 17 de agosto en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para hablar sobre la puesta en marcha de la fase 2 del plan de paz para Gaza. El enviado estadounidense dijo esperar que el desarme del grupo islamista Hamás comience en un plazo de «30 días», lo cual se llevaría a cabo bajo la supervisión de un general estadounidense. Por su parte, el ejército israelí afirma que no se retirará hasta que el movimiento terrorista palestino esté completamente desarmado.

Ismaïl al-Thawabta, director de la oficina de medios de comunicación del gobierno de Hamás, anuncia la disolución de los órganos de dirección de Hamás en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, el 6 de julio de 2026.
Ismaïl al-Thawabta, director de la oficina de medios de comunicación del gobierno de Hamás, anuncia la disolución de los órganos de dirección de Hamás en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, el 6 de julio de 2026. © Jehad Alshrafi / AP Photo

Con la corresponsal de RFI en Jerusalén

Hamás reitera que está dispuesta a aceptar el desarme. Para Khaled Elgindy, investigador del Quincy Institute en Washington, tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023, el movimiento islamista ha quedado muy debilitado por tres años de guerra en Gaza. «En realidad, Hamás no tiene otra opción, por lo que hoy se interesa por la forma en que se organizará este desarme», opina.

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Hamed Qusay, profesor palestino de ciencias políticas en la Universidad Al-Quds de Ramallah, asegura que la lógica del movimiento islamista se basa en el pragmatismo: «Hoy en día, y al menos durante los próximos 5 a 10 años, la población de Gaza no está preparada para una reanudación del conflicto. Esto significa para Hamás que su resistencia armada queda en suspenso. Se trata de una medida táctica y no de fondo, pues saben que Benyamin Netanyahu la bloqueará y pondrá obstáculos».

Hamed Qusay destaca que el tema del desarme es crucial para el movimiento: «Si Hamás renunciara a la resistencia armada, eso significaría que pondría en tela de juicio uno de los principios fundamentales de su identidad, y no creo que Hamás esté actualmente listo para abordar estas cuestiones».

Hamás se enfrenta, de hecho, a otra pregunta: entre el ala política y el ala militar, ¿quién toma las decisiones hoy en día?