Gobernador de La Paz advierte estancamiento del ingenio San Buenaventura y evalúa opciones para salvarlo o transferirlo


Durante su visita a las instalaciones de la empresa, el gobernador de La Paz, Luis Revilla, advirtió que la azucarera estatal (EASBA) sigue estancada tras una década de funcionamiento, pese a haber recibido una inversión de 300 millones de dólares.

Fuente: Gobernación de La Paz

La autoridad paceña explicó que la planta sufre un grave error de diseño original, ya que fue construida en una zona que no produce la suficiente caña de azúcar, provocando que la fábrica trabaje apenas dos meses al año.



«El Ingenio Azucarero San Buenaventura representa una inversión estatal de 300 millones de dólares, pero sigue estancado tras una década. Su situación ha empeorado desde 2018: antes la fábrica funcionaba durante cuatro meses al año y actualmente solo opera dos meses», aseguró el gobernador Luis Revilla.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Frente a este escenario de baja productividad y la falta de materia prima garantizada en la región, la autoridad departamental señaló que el Ejecutivo central analiza seriamente la viabilidad del proyecto de cara al futuro. En ese sentido, Revilla destacó que se abre la posibilidad de un traspaso institucional para rescatar la planta, puesto que la crisis de San Buenaventura forma parte de un diagnóstico crítico de factorías provinciales deficitarias en el departamento.

«El gobierno evalúa el futuro de la planta ante la falta de perspectivas; entre las opciones en debate con los ministerios está la posibilidad de viabilizar su transferencia a la Gobernación de La Paz para salvar el proyecto», manifestó la autoridad departamental.

Por su parte, el coordinador institucional de EASBA, ingeniero Ovidio Aponte, reconoció una compleja situación financiera por tres créditos vigentes con el Banco Central de Bolivia, acumulando una deuda total de 2.000 millones de bolivianos. Ante la imposibilidad de cubrir los pagos con recursos propios, la gerencia estatal gestionó un año de gracia financiera para postergar el pago de la primera cuota de capital hasta la próxima gestión.

«Esto permitirá postergar el pago de la primera cuota —estimada en 120 millones de bolivianos de capital tras haberse abonado únicamente 20 millones en el último periodo— para la próxima gestión, con el fin de aliviar temporalmente el déficit institucional», aseguró el ingeniero Ovidio Aponte, coordinador institucional del ingenio azucarero San Buenaventura.

A la par de la asfixia económica, el ingenio tropieza con barreras operativas y burocráticas que bloquean la expansión agrícola, ya que el desmonte de bosques primarios cuesta 5.000 dólares por hectárea, una cifra prohibitiva para los productores locales. No obstante, para asegurar la sostenibilidad de la planta ante la drástica caída de las compras estatales, la administración ha iniciado una agresiva incursión con éxito en el mercado privado paceño.

«La empresa cerró recientemente la venta de 9.000 quintales de azúcar con la compañía de bebidas La Cascada y avanza en negociaciones con empresarios privados paceños para demostrar la calidad del producto y consolidar nuevos canales de distribución», señaló el profesional.