La gigafactoría que Elon Musk está montando en mitad del desierto de Texas: competirá con China y Europa por el reino de los chips


Ya han comenzado las obras de preparación de Terafab, que podría fabricar hasta 200.000 millones de chips al año de nodos de 2 nanómetros.

El dueño de Space X, Elon Musk, ha dado luz verde al proyecto Terafab, un enorme complejo industrial de semiconductores que se construirá en el condado de Grimes (Texas, Estados Unidos). La instalación abastecerá de las necesidades de inteligencia artificial de Tesla y SpaceX y requerirá una inversión inicial de 16.800 millones de dólares (unos 14.560 millones de euros), pero podría superar los 100.000 millones de euros en seis años.

La futura planta se ubicará en los terrenos de una antigua central térmica de carbón y contará con una estructura de más de nueve millones de metros cuadrados operativos. Esta cifra supera la superficie útil del New Century Global Center de Chengdu, en China (actual récord mundial de espacio construido con 1,7 millones de metros cuadrados), y mejora a la planta de AvtoVAZ en Tolyatti (Rusia) o la de Volkswagen en Wolfsburg (Alemania), con 6 y 6,5 millons de metros cuadrados, respectivamente.



Su fase inicial está prevista para arrancar en 2028. En ella, Terafab procesará 100.000 obleas de silicio al mes, situándose al nivel de las mayores plantas de firmas como TSMC o Intel. Pero el plan contempla aumentar la capacidad hasta un millón de obleas mensual, es decir, una producción anual de entre 100.000 y 200.000 millones de chips de nodos de 2 nanómetros.

Si esas estimaciones se cumplen, la producción de Terafab duplicará la capacidad de producción combinada de países europeos como España, Francia e Italia. Las obras de preparación del terreno comenzaron el pasado 22 de abril con la edificación de la Research Fab, la planta piloto que servirá como centro de investigación y desarrollo primario de la fábrica.

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La ejecución del proyecto se dividirá en cuatro fases que, en principio, se extenderán hasta 2032. Se espera que los primeros lotes técnicos del chip AI5 para Tesla estén listos a lo largo de 2027, antes de alcanzar la producción masiva en 2028 y llegar a las 500.000 obleas mensuales en 2030.