El exministro apuntó que el propio reglamento del funcionario público establece que algunos cargos tienen que ser ocupados por personal con más de siete años de experiencia en el sector público, lo cual favorece a empleados que están desde los gobiernos del MAS. El propio presidente Rodrigo Paz reveló en un medio de comunicación que los exfuncionarios del MAS estarían retornando al Gobierno por las normas que están a favor de los exmasistas.

Fuente: ANF / La Paz
El exministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que los conflictos que pasaron mientras estuvo en el gobierno de Rodrigo Paz se deben, en parte, a que no hubo un “cambio de chip” en los funcionarios públicos heredados de los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Yo interpreto que parte del conflicto, incluso que hemos vivido, ha sido como parte de este proceso difícil de cambiar y de cambiar de chip como funcionarios, como Estado, como sociedad y como lo que tienen que ser los nuevos procesos para la nueva Bolivia”, declaró Lupo.
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Ayer, el exministro ofreció una última conferencia de prensa tras renunciar al cargo después de casi nueve meses al frente del Ministerio de la Presidencia. Agradeció a los periodistas por la cobertura y no quiso adelantar sobre su nuevo cargo ante la Organización de Estados Americanos (OEA), pero subrayó que será un tema personal.
A manera de reflexión, Lupo resaltó que es muy difícil desmantelar un Estado heredado por el MAS que gobernó casi 20 años el país; argumentó que recibieron un Estado hipertrofiado que está costando mucho trabajo ordenarlo.
Además, dijo que el propio reglamento del funcionario público establece que algunos cargos tienen que ser ocupados por personal con más de siete años de experiencia en el sector público.
“Bueno, casi todos esos funcionarios públicos pertenecían a gestiones anteriores (del MAS). Es algo histórico que se está dando en Bolivia y los cambios históricos suelen ser muy difíciles y hay que pasar esta primera etapa”, subrayó la exautoridad.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reveló en un medio de comunicación que los exfuncionarios del MAS estarían retornando al Gobierno por las normas que están a favor de los exmasistas.
En julio, el ministro de Obras, Mauricio Zamora, admitió que los denominados guerreros azules continúan en la función pública, pero que están siendo identificados para echarlos de esa cartera de Estado. Argumentó que existen funcionarios públicos que hacen trabajos más técnicos; “no todos son malos”.
El senador José Manuel Ormachea, de Libre, sostuvo que al gobierno de Paz le falta voluntad política para cambiar a los funcionarios del masismo; resaltó que el oficialismo no presentó ningún proyecto normativo para modificar esos reglamentos que impiden despedir a los funcionarios que dejó el MAS.
El parlamentario cuestionó al Gobierno por no tomar acciones directas para expulsarlos de la función pública a los guerreros azules y otros grupos que respondían al anterior gobierno.
“(El Gobierno) cree que hay masistas que son los únicos que pueden hacer ciertos trabajos (en la administración pública), que son los únicos que pueden hacer ciertas tareas y eso es falso. (Las autoridades) piensan que los masistas se volverán leales al Gobierno. Los masistas quieren destruir al Gobierno y tienen el objetivo de sabotear”, aseguró Ormachea.
El gobierno nacional denunció desde sus primeros meses de gobierno que existen funcionarios públicos que responden al MAS, quienes estarían saboteando su gestión gubernamental.
En ese marco, el senador Humberto Suárez, del Partido Demócrata Cristiano, también confirmó que el gobierno no presentó ninguna normativa para modificar las reglas para contratar a un funcionario público.
