A la protesta también se sumaron los gobiernos municipales, porque tuvieron que ajustar sus escasos presupuestos al incremento del combustible.

Fuente: ANF
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, indicó que el Decreto Supremo (DS) 5676, que incrementa el precio del diésel, es una de las condiciones que el Fondo Monetario Internacional (FMI) puso para prestar dinero al país. Sin embargo, el mes pasado, el entonces ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, aseguró que no había ninguna condición.
El DS 5676 establece un precio referencial del diésel a Bs 18 para grandes consumidores, que representan el 20%. Varios sectores productores rechazaron la medida y aseguraron que el contrabando de diésel subvencionado continuará y no resolverá el problema del desabastecimiento.
A la protesta también se sumaron los gobiernos municipales, porque tuvieron que ajustar sus escasos presupuestos al incremento del combustible.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El jueves, el presidente y sus ministros se reunieron con los alcaldes y representantes de la Federación de Asociaciones de Municipalidades (FAM) para atender el reclamo. En ese entonces, el Ejecutivo rechazó abrogar el DS 5676, pero se abrió a modificar la norma.
“Estamos a puertas de negociar y concretar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y esto viene atado a muchos otros elementos que han sido decisiones complejas que se han tenido que tomar poco populares y para nada gratas. El decreto 5676, al que hacía referencia el señor presidente de la Federación de Asociaciones de Municipalidades, es uno de los condicionamientos que tenemos de parte del Fondo Monetario Internacional”, dijo Aramayo en esa reunión.
La afirmación del ministro de la Presidencia contradice al exministro de Economía que hace un mes dijo el FMI no tiene condiciones.
“Condiciones no tienen. En términos que tú sueles usar, sólo los zurdos piensan que el FMI pone condiciones”, respondió Espinoza a la pregunta de Jaime Dunn.
El entonces ministro explicó que el país presenta un programa al FMI, y es esa organización internacional la que evalúa si es sostenible, fiscalmente responsable, preserva equilibrios monetarios, permite acumulación de reservas y elimina restricciones.
“El Fondo te dice, de acuerdo, me has convencido. Toma la plata. Si tu programa no le convence, no te da la plata. Entonces, es una cuestión tan simple como esa. Entonces, no hay condiciones, en realidad”, resaltó.
