Música para camaleones


Emilio Martínez Cardona

Había pensado titular esta columna “La Mata Hari y el peronista”, pero finalmente preferí el nombre del libro de Truman Capote, para representar el camaleonismo de dos figuras oscuras que hoy son eje polémico de la política boliviana.



Hablamos, por una parte, de una abogada ligada explícitamente al evismo hasta el 2019, año en el que cambia de casaca o, con más exactitud, se ofrece para mediar entre el socialismo en retirada y los sectores de la protesta anti-fraude.

Personaje que ahora, tras el aparente atentado que habría sufrido por órdenes de su pareja, asume desde una cama de hospital un discurso claramente funcional a Evo Morales, señalando que su novio tenía planes para eliminarlo o que los casos de abuso de menores que pesan sobre el ex presidente “se estaban por caer”. Por cierto, la abogada también menciona una serie de corruptelas protagonizadas por su pareja, evidenciando algún grado de complicidad.

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¿Crimen pasional o “crimen de Estado”, como afirma la presunta víctima? Lo más probable es que nos encontremos ante un crimen pasional que está siendo objeto de una amplia explotación política por parte del evismo, de cara a operativos de desestabilización que ya se anuncian para octubre, una vez que el estado de excepción deje de regir en el país.

El otro polo del escándalo es un ex dirigente de la Juventud Peronista de La Matanza (provincia de Buenos Aires), que parece haber aprendido muy bien los métodos gangsteriles que han caracterizado al partido populista fundado por el general Perón.

Cierto que después tuvo un paso meteórico por formaciones de la nueva derecha en Argentina y Brasil, sobre todo en equipos electorales, aunque pronto fue apartado de las gestiones de gobierno. No se tuvo esta última previsión en Bolivia, donde el operador continuó desarrollando sus prácticas opacas, mientras se iba enredando con su actual acusadora.

Comenzó así la danza de los camaleones, que hoy pone en vilo a un gobierno y da pie a una ofensiva coordinada de la Internacional Progresista (nueva versión del Foro de Sao Paulo) contra Milei y Bolsonaro.

¿Infiltración exitosa de la operadora evista? Casi con seguridad. ¿Equivocado favoritismo en el gobierno hacia un personaje sinuoso? También. ¿Ingenuidad de la nueva derecha regional, que aceptaba sin filtros la visión idílica sobre Bolivia que su ex asesor les enviaba? Probablemente.

Se necesita reaccionar, pronto y con precisión, frente a esta arremetida, con un gobierno que pase del mero control de daños a aprovechar la crisis como una oportunidad para la reestructura profunda. Por ahora, no hay indicios serios de esta nueva actitud.