El presidente de Oriente Petrolero se reunió con los referentes del primer plantel y se comprometió a cancelar parte de los salarios adeudados entre este jueves y viernes. La promesa llega a pocos días del clásico cruceño ante Blooming.
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“Se comprometió a pagar a más tardar el viernes”, expresó a DIEZ una fuente ligada al cuadro albiverde.
Durante el encuentro, el titular refinero se comprometió a realizar el pago de los sueldos adeudados entre este jueves y viernes. La promesa busca llevar tranquilidad al plantel, que en los últimos días expresó públicamente su malestar por el incumplimiento de los compromisos asumidos por la dirigencia.
La situación se agravó después de que el director técnico Gustavo Florentín lanzara un ultimátum y advirtiera con dejar el cargo si no se encontraba una solución al problema económico. El entrenador exigió que se cumplan los compromisos asumidos con el plantel y el cuerpo técnico.
Los jugadores, por su parte, reclaman el pago de dos cuotas para evitar asumir medidas de presión y entrar en paro. Según fuentes cercanas al plantel, los futbolistas aseguran que solamente cobraron tres cuotas en lo que va del año, todas gestionadas a través de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
A esta complicada situación se suma la falta de un acuerdo entre Raldes y un grupo inversor que manifestó su intención de hacerse cargo de Oriente Petrolero. Hasta el momento, las negociaciones no han llegado a buen puerto, por lo que la incertidumbre económica continúa en la institución.
Todo este panorama se presenta a pocos días del clásico cruceño ante Blooming. El duelo se disputará este domingo, desde las 19:30, en el estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera, con la expectativa puesta también en la respuesta de la dirigencia refinera a las demandas del plantel.
Así, Raldes tendrá ahora la presión de cumplir con la promesa realizada a los capitanes y concretar el pago comprometido entre jueves y viernes. Mientras tanto, Oriente Petrolero deberá concentrarse en uno de los partidos más importantes del calendario, en un clásico al que llega con mejores sensaciones futbolísticas, pero todavía rodeado de problemas económicos.
