
Mientras el precio oficial del diésel se mantiene en Bs 9,80 por litro, transportistas aseguran que ya recurren a mercados externos para garantizar el abastecimiento y cumplir con sus compromisos de transporte.
El costo del combustible se convirtió en una de las principales preocupaciones para el transporte de carga en Bolivia.
Álvaro Ayllón, presidente de la Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran), explicó que algunos transportistas compran combustible en Chile, donde el litro llega a costar entre Bs 14 y Bs 15, debido a que el costo del flete todavía permite cubrir ese gasto.
“Para cumplir con los compromisos, muchos compran el combustible de Arica donde el precio oscila entre Bs 14 y 15 por litro”, señaló a Cadena A. Sin embargo, cuando los recursos no alcanzan para adquirir combustible en el exterior, los transportistas se ven obligados a regresar a los surtidores bolivianos y enfrentar las filas para abastecerse.
El dirigente expresó además preocupación ante una eventual liberación de la importación de combustibles. A su criterio, la medida podría mejorar la disponibilidad del producto, pero dejaría abierta la interrogante sobre el precio final que deberán pagar los usuarios.
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“Sí va a haber combustible en Bolivia, pero no sabemos a qué precio”, afirmó Ayllón, al señalar que el precio promedio en algunos mercados de la región ronda los $us 1,40 por litro, lo que podría traducirse en un valor cercano a Bs 16 por litro en el mercado boliviano.
Diésel
La brecha entre el precio regulado en Bolivia y los valores internacionales se redujo considerablemente, según Sergio Kosky, presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente.
Recordó que anteriormente el precio boliviano del combustible se encontraba muy por debajo de los valores regionales. “Lamentablemente, los hechos del acontecer mundial hacen que esta nivelación de 3,72 de antes a 9,80 no haya servido de nada”, sostuvo.
Kosky explicó que factores internacionales, entre ellos conflictos y tensiones que afectan el mercado energético, llevaron nuevamente los precios externos por encima de los niveles registrados en Bolivia. Actualmente, afirmó, el precio internacional supera los Bs 15 por litro en varios mercados.
Los datos comparativos muestran la presión que enfrenta Bolivia. Mientras el diésel oficial tiene un precio de Bs 9,80 por litro y la variedad ULS llega a Bs 10,60, los valores de referencia en países vecinos son mayores:
Transportistas
Para el sector cisternero, el debate no pasa únicamente por el precio del combustible, sino también por asegurar que exista una oferta suficiente para evitar que el transporte y otras actividades productivas queden paralizadas.
Entre sus principales demandas está una regularización de la importación y de los volúmenes destinados a gasolina y diésel, de manera que el mercado pueda contar con un abastecimiento constante.
El planteamiento refleja uno de los dilemas que enfrenta la política energética boliviana: mantener precios accesibles para el consumidor sin generar un desincentivo para la importación privada, especialmente en un contexto internacional donde el combustible tiene un costo considerablemente superior al precio interno.
Para los transportistas, cualquier cambio en el esquema de abastecimiento tendrá un impacto directo en sus costos operativos y, eventualmente, en el precio de los servicios de transporte y de las mercancías que circulan por el país. Por ello, reclaman que la apertura de las importaciones esté acompañada de reglas claras, volúmenes suficientes y mecanismos que eviten que el costo internacional termine trasladándose íntegramente al consumidor.
