La muestra fotográfica se inaugura este jueves 13 de agosto en el Espacio Patiño de Santa Cruz de la Sierra, con la participación de Peruska Chambi, nieta del célebre fotógrafo peruano
Santa Cruz de la Sierra,.— Dos miradas singulares sobre los Andes, separadas por sus orígenes, experiencias y perspectivas, se encuentran en “Una dialéctica del silencio”, exposición fotográfica que será inaugurada este jueves 13 de agosto, a las 18:30, en el Espacio Patiño de Santa Cruz de la Sierra.
La muestra reúne fotografías de Martín Chambi (1891–1973) y Luigi D. Gismondi (1872–1946), dos autores que, desde lugares distintos, dirigieron sus cámaras hacia los paisajes andinos y sus habitantes. La exposición ha sido organizada gracias a una gestión del fotógrafo y crítico Juan Murillo Dencker, en colaboración con la Fundación Patiño, la Embajada del Perú en Bolivia y el Consulado del Perú en Santa Cruz.
La inauguración contará además con la participación de Peruska Chambi, nieta de Martín Chambi, cuya visita a Santa Cruz ha sido auspiciada por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), y del nieto de Luigi D. Gismondi, Bruno Marco Gismondi.
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Ambos familiares de los destacados fotógrafos participarán en la inauguración de la muestra como disertantes, junto a Hugo Pereyra Plasencia, Cónsul General del Perú en Santa Cruz. La presentación estará a cargo de Juan Murillo Dencker.
Las fotografías de Luigi D. Gismondi que forman parte de la exposición son cortesía de su nieto y pertenecen a su colección privada. Por su parte, las imágenes de Martín Chambi fueron enviadas por la Asociación Chambi, por intermedio de la Embajada del Perú en Bolivia.
Dos formas de mirar
El concepto curatorial de la exposición parte de una idea central: “El silencio no es vacío. Es la vibración de la memoria frente al olvido”, señala Murillo Dencker en el texto que acompaña la muestra. Desde esa perspectiva, las fotografías de Chambi y Gismondi no son concebidas como un simple registro documental, sino como dos formas de aproximarse a un mismo territorio y a una misma realidad humana.
“A comienzos del siglo XX, la cordillera de los Andes devino en un sagrario de luz y piedra custodiado por dos miradas singulares”, plantea el curador, quien sostiene que ambos fotógrafos se detuvieron ante “los mismos paisajes, ante rostros quechuas y aymaras”. Lo que surge de ese encuentro, afirma, es una “liturgia óptica donde se fundó una dialéctica del silencio, un diálogo visual e interno donde la luz calla y la sombra confiesa”, señala Murillo.
La exposición propone así observar las diferencias entre ambos fotógrafos. Chambi, nacido en el Perú andino, es presentado como una mirada que surge desde el interior de esa realidad. “Su lente silente no observa: recuerda”, escribe Murillo Dencker. En sus fotografías, el sujeto aparece investido de una dignidad ancestral y se convierte, más que en testigo, en protagonista de la historia.
Gismondi, inmigrante italiano llegado a Bolivia, aparece desde otra perspectiva: la del viajero europeo que descubre y registra el paisaje andino con fascinación. Su trabajo, señala el texto curatorial, traduce el Nuevo Mundo “con la nitidez devota y alquímica de la placa de vidrio” y encuentra en la inmensidad de los Andes un territorio de misterio.
Una conversación silenciosa entre las imágenes
Uno de los aspectos centrales de la exposición es precisamente la tensión entre estas dos formas de mirar. Según Murillo Dencker, Chambi encarna la mirada interna, capaz de desestructurar la mirada colonial y el exotismo para revelar dignidad y orgullo; Gismondi, en cambio, se aproxima a la realidad desde el paradigma europeo de la “otredad”.
“Esta muestra propone una resonancia secreta, un oleaje de espejismos donde ambas cartografías visuales se rozan de forma tangencial”, explica el curador. La yuxtaposición de las fotografías busca que las imágenes establezcan entre sí una conversación que trascienda las diferencias históricas y culturales de sus autores.
En ese sentido, la exposición no pretende imponer una lectura única. El espectador es invitado a participar de ese diálogo y a descubrir un tercer significado surgido del encuentro entre ambas miradas.
“En este umbral de sales de plata, las palabras se extinguen para que empiece a hablar la eternidad. Fiat lux”, concluye Murillo Dencker.
“Una dialéctica del silencio” será inaugurada el jueves 13 de agosto, a las 18:30, en el Espacio Patiño, calle Independencia N.º 89, Santa Cruz de la Sierra. La actividad concluirá con un vino de honor.

