Una grieta gigantesca está atravesando China: se extiende por kilómetros y sigue creciendo


Impulsada por la colisión tectónica entre India y Eurasia, esta fosa gana hasta 1,6 mm al año en un terreno propenso a movimientos sísmicos.

El valle de Pinglu en China ya se extiende a lo largo de 10 kilómetros. Foto: Captura
El valle de Pinglu en China ya se extiende a lo largo de 10 kilómetros. Foto: Captura

En la meseta de loess de la provincia de Shanxi se encuentra una formación que parece más el escenario de una película que un paisaje geológico convencional. Las paredes del valle de Pinglu son casi verticales, y el cañón impresiona tanto por su escala como por su geometría.

Sin embargo, el valle de Pinglu no se originó solo por la acción del agua y del viento: es un fragmento de la fosa de Fen-Wei, un extenso sistema de rifting de más de 1200 kilómetros que se despliega desde la provincia de Shanxi hasta el valle del río Wei. En esta zona dominan las fallas normales, donde los bloques de la corteza se hunden y se elevan progresivamente entre sí, originando profundas depresiones y abruptos desniveles en el terreno.



¿Por qué el valle de Pinglu sigue expandiéndose?

El estiramiento de la corteza en el bloque del norte de China comenzó a finales del Mioceno, hace unos 10 o 12 millones de años. A escala geológica, este proceso sigue plenamente activo. Las tensiones tectónicas continúan desgarrando la corteza, y los continuos desplazamientos de los bloques esculpen un relieve repleto de aristas y grandes diferencias de altitud.

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Diversas investigaciones señalan que el valle se alarga a un ritmo estimado de entre 0,5 y 1,6 milímetros al año, aunque algunos análisis sugieren variaciones. Los datos obtenidos por GPS indican que el mecanismo subyacente es complejo y responde a la suma de varios factores. Un estudio publicado en 2020 en la revista Tectonics concluyó que esta grieta se debe, entre otros motivos, al desplazamiento lateral del terreno tras el impacto entre la placa Índica y la Euroasiática, a un debilitamiento previo de la litosfera y a procesos de convección en el manto terrestre.

El sedimento de loess y el riesgo sísmico

La naturaleza del terreno juega un papel fundamental en este paisaje. Los sedimentos de loess característicos de Shanxi son extremadamente vulnerables a la erosión hídrica. Por ello, una vez que la tectónica creó los primeros escalones topográficos, la escorrentía del agua y los desprendimientos comenzaron a excavar rápidamente cañones profundos y paredes verticales sobre el suelo blando. Este fenómeno explica la orografía tan abrupta del valle de Pinglu y la dificultad de establecer asentamientos en sus bordes.

Por otra parte, la zona de falla de Fen-Wei conlleva un riesgo sísmico muy real. En 1556, el histórico terremoto de Shaanxi-Shanxi se cobró la vida de más de 800 000 personas, una tragedia agravada por el colapso masivo de las yaodong, las viviendas cueva tradicionales excavadas en el loess.

Hoy en día, el valle de Pinglu atrae a numerosos turistas y fotógrafos; sin embargo, para la comunidad científica sigue siendo la evidencia visible de una grieta viva y el recordatorio de que esta región de China continúa activa desde el punto de vista tectónico.