El fiscal de materia Juan Benjo Huchani estuvo perdido en el monte durante una semana, luego del accidente de la avioneta en la que iba.
Fuente: El Deber
Delgadita y con ojeras, todavía no termina de procesar que su pareja, el fiscal de materia Juan Benjo Huchani Alpire ya está a salvo. Raquel Poiquí nunca perdió la esperanza: «Yo siempre dije, él está vivo, sigamos buscándolo. Por eso fui a lugares donde nunca en mi vida pensé estar», lo dice calmada, pero tras recordar esossiete días desgarradores vuelve a llorar, es un llanto suave, pero que toca las fibras de cualquiera que estuvo pendiente de la suerte del fiscal sobreviviente, que salió de la avioneta siniestrada en busca de ayuda para los otros dos colegas heridos que quedaron con vida.
«Prometimos que yo siempre lo cuidaría y él también lo haría conmigo», dice satisfecha de haber cumplido con su palabra. Una foto de ella subida en la carrocería de un camión, sentada en el piso y agarrando la mano de su esposo echado sobre un colchón, lo dice todo.
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El accidente ocurrió el viernes 14 de agosto, cuando la avioneta en la que él iba despegó desde la pista de la propiedad Cachaschani y terminó cayendo a tierra. El piloto Erlan Coca murió en el accidente y los otros ocupantes quedaron heridos, menos el fiscal Huchani, por eso este partió a buscar ayuda, pero terminó perdido en el monte por siete días. Los heridos fueron rápidamente encontrados y auxiliados poco después del siniestro.
Una historia de entereza
«Quiero agradecer primeramente a Dios, por darme la fuerza en este tiempo de angustia que vivimos. También quiero agradecer al doctor (fiscal) Alexander Mendoza, por la ayuda, por el apoyo brindado desde el primer momento que recibí su llamada, diciendo que mi esposo había tenido un accidente. Desde el primer momento él se movió, buscó ayuda… también quiero agradecer a los trabajadores de la hacienda Curitiva, que fueron los que lo encontraron con vida y lo ayudaron», empezó a enlistar la mujer visiblemente agradecida.
Ella en persona había recorrido ya varios días caminando, junto con el grupo Sar. «Tuve mucho miedo porque fui a lugares donde nunca en mi vida había imaginado estar, pasé por ríos, nos llovía, en la noche igual íbamos a buscarlo porque yo decía: tal vez está lastimado, sin comida. Han sido muchos días de angustia… yo siempre digo que Dios es bueno, Él es fiel, a Él le agradezco».
Raquel Poiquí llenó su corazón de alegría cuando vio a su esposo con vida, justo cuando ya no tenía fuerza para seguir. Llevan juntos solo dos años, ella trabaja en un colegio y cuando recibió la trágica noticia del accidente dejó todo y se trasladó para llevar a cabo la búsqueda porque «yo le prometí que siempre iba a cuidar de él y él también me dijo que siempre iba a cuidar de mí. Ya estoy más tranquila».
Este fue el desenlace feliz de una trágica semana. El viernes el fiscal Benjo Uchani fue internado en Trinidad, le han practicado estudios y radiografías, pero al parecer no reviste mayor gravedad. Debe recuperarse de la deshidratación y la herida en uno de sus pies. Con la piel completamente tostada por el sol, pero con la alegría de haber vuelto con vida junto a los suyos, el fiscal ahora tiene una historia se supervivencia, que de seguro va a contar a sus hijos y a los hijos de sus hijos.
