Fundación Jubileo cuestiona el tamaño de la estructura de la petrolera estatal y plantea revisar el gasto en personal. Solo la Casa Matriz presupuestó más de Bs 800 millones para servicios personales.
Por Ernesto Estremadoiro Flores
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) presupuestó más de 2.400 millones de bolivianos para servicios personales en 2025, de los cuales más de 800 millones de bolivianos correspondieron a la Casa Matriz, según un estudio de la Fundación Jubileo, que plantea una reforma institucional de la empresa petrolera estatal.
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Para Jubileo, el problema no se limita al monto destinado al personal, sino al tamaño y la organización de la corporación. El diagnóstico identifica 11 empresas subsidiarias, siete gerencias nacionales y cinco direcciones que dependen de la Presidencia Ejecutiva, además de dos vicepresidencias y otras gerencias nacionales. La fundación considera que esta estructura genera duplicidad de funciones y una elevada burocratización.
El estudio también observa que YPFB mantiene simultáneamente funciones de operación y fiscalización. Jubileo propone trasladar las tareas de fiscalización a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), mientras la petrolera estatal debería concentrarse en las actividades propias de una empresa petrolera.
Una estructura que, según Jubileo, debe reducirse
La propuesta plantea que YPFB se concentre inicialmente en exploración y explotación de hidrocarburos. Actividades como refinación, transporte y logística podrían ser ejecutadas por empresas privadas mediante contratos de servicios, bajo supervisión de la estatal.
En esa línea, Jubileo propone reducir la estructura de la empresa y reorganizar sus unidades. También plantea fusionar algunas gerencias y modificar el esquema de administración de varias subsidiarias.
El objetivo es pasar de una corporación con múltiples unidades y funciones superpuestas a una estructura enfocada en las actividades centrales del negocio petrolero.
La propuesta llega cuando la propia YPFB reconoció entre sus desafíos para 2026 la necesidad de revertir la declinación de la producción, convertir la exploración en resultados concretos y fortalecer la sostenibilidad institucional.
Para este año, la estatal y las empresas operadoras programaron inversiones por $us 600,8 millones, de los cuales $us 282,3 millones están destinados a exploración y $us 164,93 millones a explotación.
El costo frente a los resultados
El estudio de Jubileo plantea evaluar el gasto en personal no solamente por su magnitud, sino frente a los resultados obtenidos por la corporación.
Las reservas probadas de gas natural pasaron de 9,94 TCF en 2009 a 4 TCF en 2023, una reducción de 54%. En hidrocarburos líquidos, la caída fue de 63%.
Al mismo tiempo, la menor producción redujo la capacidad exportadora de Bolivia. Entre 2015 y junio de 2026, los volúmenes exportados de gas natural disminuyeron 74%, mientras el país incrementó su dependencia de combustibles importados: Jubileo estima que 95% del diésel y 60% de la gasolina consumidos son importados.
La Fundación sostiene que estos resultados obligan a discutir el tamaño, las funciones y el modelo de gestión de YPFB. Su propuesta incluye además procesos de contratación mediante convocatorias públicas y evaluaciones técnicas, así como mecanismos para separar la gestión empresarial de los intereses políticos.
Pero el debate no pasa solo por cuánto gasta YPFB en su personal. También está la pregunta de qué resultados está dando esa estructura en un momento en que el país produce menos gas, tiene menos reservas y depende cada vez más de combustibles importados.
Para Fundación Jubileo, YPFB debería volver a concentrarse en su principal tarea como empresa petrolera: explorar y producir. La propuesta apunta a reducir su participación directa en otras áreas de la cadena y dejar algunas de esas operaciones en manos de empresas especializadas.
